Viernes 17.08.2018
conflicto con Google

Uber cede acciones por uno de sus escándalos

El conflicto entre Waymo y Uber por robo de secretos industriales se cierra con un acuerdo. Uber seguirá pendiente del Departamento de Justicia, pero se quita de encima una sanción legal

uber departamento
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Waymo y Uber, tras cuatro días de argumentos y testimonios en los tribunales han llegado a un acuerdo. Uber cederá a Waymo, la compañía de vehículos autónomos de Google, el 0,34% de sus acciones. Uber, valorada en 72 mil millones, se desprenderá en definitiva de 245 millones de dólares en acciones.

Este acuerdo cierra una pelea legal entre ambas compañía. Un conflicto en el que se considera el negocio de la época (el coche autónomo) y que ha puesto de relieve el oscuro funcionamiento Silicon Valley.

El surgimiento de nuevas empresas prometedoras que desafían a los establecidos en el mercado tiende a aprovecharse del funcionamiento interno de las compañías de tecnología, muy ricas pero a menudo caóticas. Las rivalidades entre los empresarios tecnológicos multimillonarios se traducen en costosas competencias para captar talentos, dopando los mercados laborales y destruyendo todo tipo de fidelización. Y, finalmente, se recurre como históricamente al robo de conocimiento industrial.

Uber y Levandowski

Como ya les hemos contado aquí, la disputa entre las dos compañías comenzó en 2016, después de que Uber adquiriera Otto, una empresa emergente que fabricaba camionetas autodirigidas, fundada por Anthony Levandowski,.

Levandowski es uno de los primeros miembros del proyecto de automóviles sin conductor de Google. Uber acordó pagar 590 millones de dólares por Otto, solo seis meses después de su fundación.

Pero Waymo, que se separó de Google a fines de 2016, afirmó que el acuerdo incluía una tecnología de sensor láser, un componente clave para operar coches sin conductor en la que Levandowski había trabajado. Por otra parte, este empezó sus negociaciones con Uber mientras todavía estaba empleado en Google, según la evidencia presentada en el juicio y llevándose material que pertenecía a Waymo

Uber conocía las maniobras de Levandowski, pero siguió adelante con el acuerdo, según denunció Waymo en los tribunales.  La compañía probó en los primeros momentos de la acusación una serie de detalles que relacionaban a Uber y a Lewandoski, a partir de una serie de comentarios y correos electrónicos poco éticos, por decirlo finamente.

No obstante, Waymo no estaba logrando demostrar que Uber conociera el robo industrial. El juez, William Alsup, advirtió a los abogados de Waymo el miércoles que no estaban logrando mostrar la apropiación indebida. Esta advertencia condujo al acuerdo.

Aunque reiterada la demanda, la pelea en los tribunales de Waymo ha logrado avergonzar a un rival al tiempo que ofrece una advertencia tácita a sus empleados actuales sobre abandonar la compañía con el know-how que desarrollan.

Solución a medias

Uber consigue resolver uno de los muchos problemas que se le acumularon el año pasado debido a las distintas malas prácticas de Kalanick como presidente ejecutivo. Su sucesor, Dara Khosrowshahi, ha dicho que espera poder cambiar la percepción de que ”Uber ha ido demasiado lejos para romper las reglas”.

El acuerdo también incluye una cantidad significativa de riesgo para Uber que se enfrenta, aún, a una investigación del Departamento de Justicia sobre sus prácticas comerciales. Aunque la compañía insiste en que no se llevaron de Waymo ningún secreto comercial, la impresión es que los acontecimientos que provocaron el litigio no desaparecerán con el acuerdo.

El perdedor en el proceso legal es sin duda el ingeniero. Levandowski, que fue despedido por Uber por su negativa a cooperar con la defensa de la compañía, perdiendo 250 millones en acciones en Uber. El juez, por otro lado, ha remitido el comportamiento de Levandowski al Departamento de Justicia.

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