Lunes 17.12.2018
Revolución en la cocina

¿Quieres abrir un restaurante? Atento al equipamiento que necesitas

España está a la vanguardia en el sector de la gastronomía

Los chefs españoles son muy cotizados a nivel mundial y algunos de los mejores restaurantes del mundo se localizan en España, como es el caso del Celler de Can Roca, propiedad de los hermanos Roca, o como lo fue en su día El Bulli, de Ferrán Adriá, el gran revolucionario de la cocina de vanguardia.

Con decenas de miles de locales de hostelería, nuestro país se sitúa como uno de los lugares en el mundo con mayor relación de bares y restaurantes por número de habitantes. El de la hostelería es un sector que da empleo a cientos de miles de personas, de manera temporal o indefinida, y que supone una parte importante de la economía española.

El turismo, la agricultura y la ganadería, la logística, el transporte... todo ello se relaciona de manera directa o indirecta con la gastronomía, de modo que es un espacio, una disciplina que ha de estar en constante evolución para seguir generando ingresos y resultar atractiva.

La revolución de las cocinas españolas

España ha sido siempre un país con una rica cultura gastronómica. Sin embargo, la alta cocina llegó tarde hasta nuestro país. Si ya en sitios como Francia, Italia y los países anglosajones se construyó la idea de que la gastronomía podía convertirse en una industria potente, por el placer de los ciudadanos de sentarse a una buena mesa, en España llegó tarde esta idea.

No fue hasta mediados de los 70 cuando la cocina vasca se inició en estos caminos de mezclar tradición y vanguardia. Chefs de la talla de Pedro Subijana y Juan Mari Arzak iniciaron un movimiento "la nueva cocina vasca", que posteriormente fue seguida por Martín Berasategui, Andoni Luis Aduriz o Eneko Atxa, entre otros.

Con la llegada de los 90, este movimiento sirvió a Ferrán Adriá para una segunda gran innovación y la más importante en la gastronomía española, con la creación de El Bulli, el restaurante más conocido y premiado del mundo.

Si a todo esto sumamos que los programas de gastronomía en España, ya sean de recetas o talent shows, son éxitos de audiencia, la afición por la cocina no deja de crecer.

El propio Joel Robuchon, el cocinero con más estrellas Michelín en el mundo, reconoce la valía de la gastronomía española, destacando la cantidad de buenos restaurantes que existen en nuestro país, la buena labor de los cocineros españoles, y lo que es más importante, la pasión por la cocina y por comer de manera sabrosa y rica en España.

Si con todos estos argumentos estás pensando que montar un restaurante es una buena idea para crear un negocio, os mostramos a continuación algunas claves en cuanto a equipamiento básico y personal que serán necesarios.

El personal básico para montar un restaurante

El equipo humano es fundamental para que un restaurante o un local de hostelería funcione de manera correcta. Así, para empezar, y si el local tiene unas dimensiones suficientes, se requieren tres o cuatro camareros de mesa, dos camareros de barra, dos o tres cocineros y un gerente o supervisor que también haga las veces de jefe de sala o director.

Estos trabajadores no siempre tienen que estar presentes en el local, sino que trabajarán por turnos. Obviamente, si el local es más grande, el personal contratado deberá ser mayor.

El equipamiento en cocina y sala

La cocina, que es la parte más importante de un restaurante, debe estar completamente equipada con fuegos, horno, microondas, refrigeradores, congeladores, freidoras, licuadoras, pequeños electrodomésticos, utensilios (sartenes, ollas cazuelas, cuchillos, espumaderas...),

En la web La Hostelera encontramos buena parte de esta maquinaria de hostelería que comentamos, maquinaria para restaurante, donde destacan especialmente las freidoras de hostelería.

En esta web, aquí encontramos más información, podemos conocer algunas de las ventajas de la maquinaria industrial y todos sus aspectos positivos: tostadoras industriales, cocinas, neveras, muebles, menaje de hostelería, electrodomésticos...)

Al material necesario para preparar los platos debe sumársele todo lo referido a menaje de cocina y el equipamiento en materia de prendas y mantelería.

Con el objetivo de que el local funcione de manera correcta, la papelería juega también un papel importante. Así, no deben faltar en ningún local de hostelería tarjetas de presentación del local, insumos para comandas, las facturas para proveedores y clientes, las cartas y equipo informático suficiente para controlar todo el proceso de pedidos: caja registradora, TPV, tabletas gráficas...

Por último, pero es quizás lo más importante, están los insumos básicos, que incluyen carnes y embutidos, productos lácteos, frutas y verduras, productos de limpieza...

Montar un restaurante no es tarea fácil, pero supone todo un reto para quien se lanza a ello. En España, donde existen decenas de miles de locales contra los que competir, la clave para tener éxito radica en saber ofrecer al cliente una experiencia satisfactoria y única que genere fidelidad en él.

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