sábado 4/12/21

Por qué hacer una auditoría ISO 9001

El estándar ISO 9001 es reconocido por la mayoría de los países del mundo y en él vemos una serie de reglas internas en el que se especifica cómo se fabrican y entregan los productos a los clientes, o la forma en que se prestan los servicios
auditoria

Obtener este sello de calidad da prestigio a las empresas y les ayuda a hacer negocios, sobre todo con grandes clientes y administraciones públicas, pero para obtenerlo hay que superar una auditoría de la norma ISO 9001, pasar una serie de pruebas que es lo que da prestigio a la certificación, ya que no la puede tener cualquiera.

Para obtener la certificación

Un sello de calidad ISO 9001 no se obtiene copiando y pegando la imagen en nuestra web, o haciendo un ingreso a una empresa, sino que para que nos lo den hay que llamar a un auditor externo e independiente.

Este auditor no puede ser cualquiera, sino que tiene que estar acreditado por ENAC, que es el organismo regulador que vela porque los auditores sepan hacer su trabajo.

La persona que venga a nuestra empresa hará un examen de todos los procesos, de la gestión y de cómo funciona, para emitir un informe en el que nos dirá si cumplimos o no los requisitos con el fin de obtener este sello.

Para ver qué debemos mejorar antes de llamar al auditor acreditado

No podemos llamar a un auditor acreditado para hacerle perder el tiempo, sin saber cómo funcionan las normas de calidad, cuáles son los procesos y si los cumplimos.

Por eso, una buena idea es hacer lo que se llama “auditoría interna”, la cual pude realizar nuestro propio personal, aquel que tenga más conocimiento sobre los procesos de calidad, el cual debe estudiar la documentación ISO 9001 para ver si la estamos aplicando en nuestra organización.

Estas personas que trabajan dentro de la misma empresa suelen ser las mejores para las auditorías internas, pues conocen el funcionamiento y dónde van a estar las “resistencias” a la hora de aplicar las nuevas normas.

Se puede contratar a un auditor externo

Si la idea de que el examen lo haga alguien de nuestra empresa no nos convence, podemos llamar a un auditor externo especializado en la implantación de las normas ISO 9001, para que se encargue de revisar cómo trabajamos.

Este especialista hará un informe en el que nos explicará dónde están nuestras fortalezas y dónde las debilidades y áreas a mejorar, con los puntos que debemos mejorar y trabajar antes de que llamemos al auditor acreditado que es el que nos dará el sello.

En el caso de que no tengamos mucha idea sobre los procesos de calidad que nos requiere la norma, lo mejor es contar con un auditor independiente, un examinador externo con experiencia que conoce qué es lo que miran los auditores “finales” aquellos acreditados que son los que deciden si podemos tener el sello ISO 9001 o no.

De cara al mejor funcionamiento de la empresa y a tener un mayor prestigio es importante cumplir con la norma ISO 9001. Para ello, antes de que vengan a auditarnos de manera definitiva, podemos contratar a una empresa especialista en la implantación de estas normas de calidad, que nos dirá cómo debemos proceder para pasar la auditoría definitiva.

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