Miércoles 20.03.2019
Cerrajeros

Me dejé las llaves dentro de casa; y ahora qué

A todos nos pasa alguna vez, y es que en este mundo de estrés y de prisas lo realmente difícil es que seamos capaces de llevarlo todo para adelante sin olvidarnos de cosas tan importantes como las llaves dentro de casa y que después no tengamos forma de acceder a nuestra vivienda con lo que el perjuicio que eso conlleva

En estas situaciones y en dependencia del grado de urgencia que tengamos para volver a entrar en casa podemos hacer varias cosas; llamar a un cerrajero, buscar en internet cómo abrir una puerta sin llaves o recurrir al método que todos hemos escuchado o visto alguna vez de abrir una puerta con una radiografía.

Llamar a un cerrajero es, sin duda alguna, la forma probablemente más fácil, más rápida y más segura de abrir la puerta para acceder a tu vivienda, la única pega es el precio que te puedan pedir por ello, que dependerá en gran parte de si lo llamas en horario laboral, fuera de él, de noche, en días festivos…

Aun siendo en días laborables y dentro de un horario habitual, te costará una importante cantidad de dinero cuando ve que ellos mismos utilizan una lámina de acetato, que no es otra cosa que una radiografía para abrir rápida y fácilmente la puerta de tu casa.

En ese momento es cuando se te queda la cara de tonto si, al menos, no has intentado la opción de la radiografía por ti mismo. Debes sabes que, si no tienes una radiografía a mano, el material de una botella de gaseosa vacía te puede hacer la misma función, tan solo tendrás que recortar un cuadrado y ponerte manos a la obra.

El procedimiento es, en principio, bastante sencillo, se trata de introducir la lámina de plástico entre el marco de la puerta y la propia puerta para intentar vencer el pestillo de la cerradura y que la puerta al fin ceda. Eso sí, si es tu primera vez y te decides a intentarlo, ármate de paciencia, es muy difícil que lo consigas a la primera, o a la segunda…

¿Qué hacer si no puedes abrir la puerta por ti mismo?

En estos momentos nos preguntamos cuántas veces hemos comentado eso de debo dejarle unas llaves de mi casa a un familiar o a algún vecino al que pueda acudir en caso de emergencia, pero no, no lo hemos hecho y de nada sirve lamentarse, estamos en esta situación y debemos afrontarla y solventarla de la mejor manera posible.

Debemos centrarnos exclusivamente en las opciones que tenemos, si tenemos un seguro del hogar puede que nos cubra la intervención de un cerrajero en estas circunstancias y, en ese caso, no nos parecerá tan mala opción, de hecho, nos parecerá la mejor de todas, porque el único inconveniente real que le encontrábamos era el del coste que nos iba a suponer. Así que contar con un seguro del hogar que incluya en sus coberturas estas situaciones de emergencia sería de gran ayuda.

En el caso de que vayamos a contactar con un cerrajero, deberemos ser cautelosos y no llamar al primer número de teléfono que nos encontremos pegado en una farola. Has de saber que hay gran cantidad de estafadores sin experiencia que se dedican a aprovecharse de las personas cuando se encuentran en circunstancias adversas de este tipo. Si además no es un profesional cualificado y con su documentación en regla, no podrá ofrecerte una factura que puedas presentar al seguro.

Si no contamos con una póliza del hogar y de todas formas vamos a tener que hacer frente nosotros a los gastos, con más ahínco deberemos buscar a un profesional con buenas referencias, que no nos engañe, que arregle el problema sin imponernos un precio abusivo y evitando, en la medida de lo posible dañar la puerta.

Nuestras recomendaciones a la hora de decantarnos por un profesional serán o bien acudir a uno porque lo conocemos y nos inspira confianza, o bien solicitar la ayuda de familiares o vecinos para que nos aconsejen acerca de un buen cerrajero.

Si no contamos con esta información de primera mano, podemos recurrir a la red y buscar profesionales del sector que tengan buenas referencias y que estén debidamente acreditados. Seria muy conveniente que, una vez localizados los cerrajeros más competentes de nuestra zona, les pidamos presupuestos, pues las intervenciones de urgencia y con desplazo a domicilio no suelen ser económicas.

Por este motivo, hay que exigir una confirmación del precio que nos va a costar la intervención antes de realizar el trabajo, pues en caso contrario podremos llevarnos sorpresas muy desagradables, y como norma general para cualquier trabajo, al finalizarlo hay que pedir la factura que lo acredite.

Como último consejo, si has quedado satisfecho con el trabajo realizado, guárdate bien su número de teléfono o dirección de mail, quien sabe si puede volver a ocurrirnos el despiste de perder las llaves o dejarlas dentro de casa o sufrir un robo y que rompan la cerradura.

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