Domingo 16.12.2018
Regalos con encanto

Las cestas de frutas como regalo de Navidad en las empresas

Con las vacaciones de Navidad tan próximas, empiezan a tener lugar las ya conocidas cenas de empresas y las reuniones de amigos

Del mismo modo, las distintas empresas se ven en la tesitura de decidir cuáles van a ser los regalos anuales destinados a todos sus empleados. Por lo general, los pequeños obsequios entregados en estas fechas suelen tender a tener un matiz promocional. Entre los más comunes en casi todas compañías se encuentran los bolígrafos con nombres, relojes o las famosas cestas de navidad repletas de productos como el jamón, el turrón o el whisky.

Desde hace años, la cesta navideña se ha consolidado como uno de los regalos estrella gracias a la enorme expectativa que despierta en los trabajadores pero, poco a poco, una nueva modalidad le ha ido ganando terreno. Esta consiste, nada más y nada menos, en regalar cestas de frutas para Navidad. Puede que al principio pueda resultar extraño pero sin lugar a dudas, es una idea original y novedosa que aporta al trabajador numerosos beneficios. La entrega de este tipo de regalos permite a la empresa demostrar la preocupación por sus empleados al mismo tiempo que fomenta una buena alimentación.

El porqué de las cestas de frutas como regalo perfecto

Como se ha mencionado anteriormente, apostar por la entrega de cestas de frutas a los trabajadores puede hacer cambiar la opinión que estos tienen sobre la empresa así como ser conscientes del interés de esta hacia ellos. Puede que al principio este cambio no sea del agrado total del personal, ya que la gran mayoría de ellos ven con buenos ojos las cestas navideñas cargadas de productos de gran calidad. Sin embargo, las cestas de frutas se han convertido en un ‘must’ debido a todos los beneficios que estas ofrecen, pudiendo intercalar diversos adornos como flores entre las frutas para un mayor impacto visual.

Gran variedad de frutas. Lo más interesante de este tipo de regalos es la enorme diversidad de cestas que se pueden confeccionar. Normalmente, las tiendas especializadas en esta modalidad cuentan en su haber con distintas frutas para crear combinaciones muy diferentes, poniendo a disposición de los compradores un amplio catálogo. Del mismo modo, las cestas de frutas siempre utilizan aquellas que se encuentren de temporada para mantener la frescura y ofrecer un sabor inigualable. Aún así, hay algunas que siempre suelen repetirse: las manzanas, naranjas, mandarinas y piñas.

Reutilizable. Una de las ventajas que presentan estas cestas originales de frutas es la posibilidad de volver a ser usadas en y para todo tipo de situaciones. De hecho, al no existir un único modelo de cesta, se abre un abanico de oportunidades en cuanto al segundo uso se refiere, dependiendo del ejemplar entregado a cada uno de ellos. Un ejemplo de ello es que pueden volver a rellenarse con fruta fresca o incluso estar destinadas a albergar objetos de baño.

Saludable y original. Es, sin duda, un regalo original y sano a partes iguales. Regalar una cesta de frutas por Navidad puede marcar la diferencia a la hora de concienciar y crear hábitos saludables entre los empleados. Además, al regalar fruta se es consciente que no producirá problemas en la persona, pues en ocasiones es realmente complicado saber si el trabajador experimenta patologías como ser celíaco o diabético. No obstante, añadir una botella de alguna bebida alcohólica, ya sea vino o cava, causará una mayor impresión.