domingo 22.09.2019

¿Cómo ahorrar con tus electrodomésticos?

Si hay algo que es totalmente indispensable en un hogar, son los electrodomésticos. Sin una lavadora o una nevera, una vivienda está incompleta.

¿Cómo ahorrar con tus electrodomésticos?

Dada su gran importancia, e inevitable presencia, en todos los hogares españoles, saber las diversas maneras de las que podemos lograr un ahorro a largo plazo es del todo necesario.

Después de todo, si tenemos en cuenta todos los electrodomésticos y sumamos su consumo energético, nos encontramos con una cuantía importante a final de año que puede alegrar nuestros bolsillos.

Hay dos formas de ahorrar con los electrodomésticos, cuando los compramos, intentando conseguir el mejor precio y ahorrarnos dinero y con un uso responsable que alargue su vida y reduzca el consumo de luz del hogar y por tanto las facturas.

¿Dónde comprar los electrodomésticos al mejor precio?

Cuanto más estable y antiguo es un sector, más competidores existen y mejores precios logran los compradores interesados. Esto también se aplica a los electrodomésticos dado que son productos de consumo continuo y permanentemente solicitados donde el importe de la compra es alto y hacer un buen análisis de las tiendas y sus ofertas puede suponer ahorrar mucho dinero.

Por ello es importante pensar en recurrir a tiendas menos conocidas frente a las grandes superficies para comprar electrodomésticos como lavavajillas, neveras o lavadoras. Tiendas que al tener menos gastos pueden ofrecernos mejores precios.

Los consumidores solemos pensar que sus precios siempre serán peores, pero nos podemos encontrar con grandes ofertas interesantes en los mismos productos que elegiríamos en una gran superficie con días sin IVA un tanto ficticios.

Es frecuente que estas tiendas actualicen de manera frecuente los precios para resultar más atractivos para los compradores aunque sea a coste de un menor beneficio para ellas.

¿Qué opciones tenemos para lograr un mayor ahorro en la vivienda?

Apostar por la eficiencia energética:

La primera opción recomendable es buscar electrodomesticos con una alta eficiencia en su consumo eléctrico para reducir la factura energética durante todos los años de vida del aparato.

Cuanto más eficiente sea en su funcionamiento, más ahorro a largo plazo tendrán. Si bien en el pasado una gran eficiencia energética suponía un coste alto al momento de su compra, hoy en día no existe tanto ese impacto.

En el caso de las neveras, que están siempre enchufadas, adquirir una con clasificación energética A+++ es fundamental aunque el precio de compra sea un poco superior, ya que la amortizaremos muy rápidamente con el ahorro de la factura de la luz.

A medida que la tecnología se ha ido mejorando y el número de empresas compitiendo por los consumidores aumentaba en todos los sectores, los precios se han ido reduciendo para los electrodomésticos de alta eficiencia como las lavadoras A++ o A+++.

Incluye electrodomésticos que fomenten el ahorro:

Hay un aparato que, aunque aún no está en todos los hogares, cada vez tiene más presencia en todas las cocinas. El lavavajillas.

Esta máquina es perfecta para terminar de completar una cocina gracias a que supone un ahorro a largo plazo en el consumo del agua.

A diferencia de lavar a mano los platos, la cantidad de agua utilizada es muy pequeña. Y la calidad del acabado es igual o mejor que hacerlo manualmente.

Eso por no mencionar que también supone una gran comodidad para la familia al sólo tener que meter en su interior toda la vajilla y esperar a que el programa de limpieza elegido termine. Todo sin tener que prestarle atención.

Utiliza la carga completa al lavar:

Aplicable tanto a lavadoras como secadoras y lavavajillas.

Siempre que te sea posible utiliza estos aparatos con la mayor cantidad de ropa o platos posibles en función del modelo y su capacidad. De esta manera estarás optimizando su uso y ahorrarás tanto en energía eléctrica como en agua y reducirás el número de usos de la máquina.

Lo que aumentará su tiempo de vida útil al mismo tiempo.

Como ves, son unos consejos fáciles de seguir que a largo plazo pueden suponer un ahorro más que considerable. Lo suficiente como para poder reemplazarlos dentro de 10 años sin tener que invertir más que el dinero ahorrado con estos consejos.

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