viernes 16/4/21

Estrella Digital

EDITORIAL

Teresa o las víctimas invisibles de los depravados sexuales

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“Me dieron la espalda los que debían protegerme”. Ha trascendido públicamente, y quizá de manera casi excepcional, porque el condenado es el ex marido de Mónica Oltra, la dirigente regionalista valenciana, y porque (¡ojo!) los hechos punibles se perpetraron cuando ambos eran aún pareja. Pero son reiterados los casos en los que hay falta de protección de quienes tutelan a menores, que terminan sufriendo como consecuencia asquerosos abusos.

            Cuando cuentan sus padecimientos no se les cree. Los padecimientos se traducen en repugnantes actos de acoso, como los que sufrió Teresa, cuando era menor de edad y vivía en una residencia bajo el amparo fallido de la Generalitat Valenciana.

La condena de cinco años de cárcel a quien fuera su educador puede parecer leve o dura, y esto es algo que importa. Pero casi importa más, en estas circunstancias y contexto, que se ponga de relieve un drama que no tendría que volver a repetirse, y que ocurre generalmente cuando no se ponen los expedientes en manos de la Fiscalía de Menores, como aquí, y quedan en el marco impune de lo invisible.  

Es inaceptable que quienes no han cumplido los dieciocho, y tristemente se ven obligados a alojarse por causa de la desestructuración familiar u otras en albergues, no tengan apoyo de verdad cuando lo necesitan. Porque los daños ocasionados son, en algunas ocasiones, absolutamente irreparables. Y porque una sociedad sana y avanzada no puede permitirse, bajo ningún concepto, dejar tirados o hundidos en la humillación a los más vulnerables.

Teresa intenta rehacer su vida estos días, a punto de dar a luz. Su padre cumple condena en prisión; su madre se encuentra en tratamiento para superar la drogodependencia. A veces la Justicia tarda, sí. Pero cuando se pone en funcionamiento, con frecuencia, es capaz de sanar situaciones en apariencia incurables, protagonizadas por depravados que no merecen sino pasar un tiempo a la sombra, entre barrotes.

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