miércoles 23/6/21
EDITORIAL

El inesperado boom de las ‘chapuzas’ en el hogar

fontanero

Mucho se ha hablado, y con razón, del desarrollo en el último año y medio del ‘síndrome de la cabaña’: la tendencia a pasar más tiempo, con más comodidad y seguridad, en el hogar propio; y, por tanto, la inclinación a huir de la vida social, de las salidas, del ocio… y esto, motivado por la pandemia pero por un nuevo impulso en busca del confort que se desarrolla además emocionalmente en cada persona; un repliegue en las costumbres que ha llegado para quedarse tal vez un tiempo.

            Tan es así que los ciudadanos, tras el confinamiento, y por las citadas razones, han llevado a cabo cambios de decoración, reformas y reparaciones varias en sus pisos y casas, algo por otra parte lógico. Lo es que en cada familia, en la que en muchos casos hay un manitas, éste se haya puesto manos a la obra para hacer esas mejoras. Pero, es que además, (y esto es una noticia magnífica para la reactivación de la economía y la lucha contra el paro) el sector profesional de las reformas ha despertado con enorme fuerza.

Es un hecho que las empresas de construcción, instalaciones y pintura han visto repuntar la demanda, y que se han formado incluso cuellos de botella para hacer una simple visita y aportar un presupuesto: no se da abasto. También, por añadidura, las reformas en las segundas residencias (la playa, la casa del pueblo) están siendo importantes.

Como se ha subrayado desde la patronal, hay un hecho indiscutible: “la parte del salario que los ciudadanos no destinaron a vacaciones y otras actividades afectadas por las restricciones del estado de alarma, se está dedicando en un porcentaje significativo a inversiones en el hogar, donde ahora se pasa más tiempo por el teletrabajo (…) se valora más la calidad de los materiales y la adecuación de cada espacio”. Pero es que incluso “la mayoría de los bares, restaurantes y demás locales de la hostelería y el comercio han tenido que hacer obras para adaptarse a las medidas higiénicas y sanitarias que se exigen ahora”.

En medio de esta situación de bendita bonanza, hay algo que debemos ver y considerar: el apogeo de las ‘chapuzas’ y el boom de las reformas tras el confinamiento puede verse excepcionalmente prolongado si los fondos europeos destinados a la rehabilitación de viviendas se utilizan con “criterio” y se explota la “oportunidad histórica”. ¿Aprovecharemos el tirón?

 

 

 

Comentarios