Y "UNA BRASAS"

Jorge Javier Vázquez llama "coñazo" a una de las finalistas de G. H.

El presentador fue sorprendido por un micrófono que creía cerrado y, durante la gala confesó quienes eran para él las dos concursantes que tenían que haber ganado el concurso

Meritxell, pese a que no le guste a Jorge Javier, es una de las finalistas.
Meritxell, pese a que no le guste a Jorge Javier, es una de las finalistas.

Como ya les ha ocurrido otras veces a los políticos, en esta ocasión ha sido Jorge Javier Vázquez al que le ha traicionado un micrófono que él o creía que no existía o que no estaba conectado. Su desliz ha sido más comentado en las redes sociales que la propia gala en sí.

El presentador se convirtió en protagonista porque, durante una pausa para la publicidad, un error técnico hizo que se oyera el audio de su micro mientras hablaba con los exconcursantes. En esa charla llegó a calificar a Meritxell, una de las finalistas de esta edición de Gran Hermano, como "una brasas, un coñazo».

Los usuarios de Twitter reaccionaron rápidamente y discutieron la parcialidad del presentador y se volvió a abrir el debate de su puesto, en el que, según ha confesado esta semana en Lecturas, va a seguir en la próxima entrega porque él cuando llega a un sitio es para quedarse. 

Jorge Javier quitó el final el protagonismo al regreso de Bárbara a la casa, para encender las luces navideñas, y hasta a Adara, que fue la sorprendente expulsada contra todo pronóstico. La madrileña tuvo la entrevista más larga de la edición, y hasta el presentador, esta vez sabiendo que el micrófono estaba abierto, afirmó que “Adara, este concurso merecía que tú fueras finalista porque has dado muchísimo en la casa”. Al final no está entre los finalistas, que esta vez son Meritxell, Alain, Rodri, Bea y Miguel.

Bárbara había aprovechado para enviar un mensaje muy especial, “que la luz brille siempre para ti, papá”, y en el plató abrazó a Jorge Javier, al que explicó que no veía el programa porque “me duele mucho ver la edición desde fuera, yo o lo vivo dentro o no lo veo”, mientras éste le decía que “creo que sí que eras ganadora durante mucho tiempo pero hubo un momento que te pasó factura salvarte cada semana y sentirte superior”.

El sorpresón fue la expulsión de Adara, después de que Meritxell fuera la primera salvada, ya que durante toda la semana había sido la nominada menos votada para salir. En el plató, Pol casi lloraba: “No se merecía salir”, y Bárbara, la compadecía: “Ella no se merece estar en la calle porque hay otros que tienen más motivos”.

Durante la entrevista, Adara confsó que “sabía que en cualquier momento podía salir”, mientras que el presentador reiteraba que "la victoria estaba entre una de las dos, pero vuestro carácter hizo que lo perdiérais”.

Sobre su primera atracción por Pol y por Rodri, Adara explicó que el segundo “no me mostraba sus sentimientos. No me llegó a gustar mucho, era solo atracción al principio. No conocía su forma de ser ni le entendía”. Cuando le mostraron las imágenes más duras de Pol, precisaba que "es muy doloroso”, mientras él puntualizaba que “son momentos de calentón puntual”.