CRISTINA PEDROCHE

"Me echo cremita por las mañanas para que me resbalen todas las cosas"

La colaboradora de Zapeando se pone desde este jueves al frente de Dentro de, un programa de documentales que pretende descubrir al espectador las 'tripas' de lugares tan emblemáticos como el Hospital de la Paz, el Hotel Palace, Iberia, El Celler de Can Roca o el Congreso de los Diputados

Cristina Pedroche, durante la presentación de Dentro de.
Cristina Pedroche, durante la presentación de Dentro de.
"Me echo cremita por las mañanas para que me resbalen todas las cosas"

-Vuelve a estrenar programa gracias al Dentro de, de La Sexta...

-Sí, y tengo muchas ganas de que se estrene y de que lo vean muchas personas porque creo que la gente, como al principio las empresas y sitios que hemos visitado, no entienden bien de qué va el programa. Creo que va a funcionar muy bien porque es muy bonito de ver y son sitios super reconocibles y que no sabemos nada de ellos. 

-Usted quiere dejar claro que no es periodista. ¿Teme que le acusen de intrusismo?

-A mí me van a acusar de todo, y no me preocupa. No me voy a defender de nada. Cuento que no soy periodista para que nadie espere un reportaje periodístico. Yo soy la observadora, el hilo conductor que va narrando todo lo que va viendo. Es como si se mete en esos sitios una ciudadana cualquiera, que lo cuenta de una forma natural. 

-Usted estudió Administración y Turismo, ¿le hubiera gustado ahora haber estudiado Periodismo?

-No, nunca me lo planteé. Estudié lo que me apeteció y lo que yo pensaba que iba a tener más salidas. Me gusta mucho mi trabajo y las oportunidades que me está dando mi trabajo, y las estoy cogiendo todas y creo que salgo airosa de ellas. Esto es un pasito más.

-¿Será entonces el primer programa en que no es protagonista?

-Yo salgo muy discreta, aquí no hay grandes vestidos, ni maquillajes, ni tacones. Siempre desde detrás, lo miro y después lo cuento todo. Los protagonistas son las personas de las que hablamos. Es una serie documental nada invasiva, por mucho que lleves a diez personas a un sitio. Yo no estaba todo el rato, como en el transplante a una niña pequeña. Hemos intentado que mi presencia en cada sitio fuera lo menos posible, porque si yo estaba todo el rato pululando por ahí no sería natural. 

-¿Pero al fin y al cabo su labor también contará en este proyecto, no?

-Hombre, espero que cuente, porque sino significaría que lo podría haber hecho cualquier otra persona. Quiero pensar que también dependerá de cómo lo cuente yo, aunque soy una persona muy transparente en todos los sentidos y si me cae alguien bien o mal se me nota. Siendo tan transparente es fácil hacer este tipo de programa porque cuentas lo que estás viendo. 

-¿Teme que si el programa triunfa se alabe a los documentales de La Sexta y que si fracasa se diga que otro programa de Cristina Pedroche vuelve a fracasar?

-Es que a mí me da un poco igual que cuando algo ha salido mal digan que he sido yo. De hecho es que prefiero que me digan que he sido yo porque para hacer un programa se necesita mucha gente detrás y prefiero que me echen la culpa a mí porque yo me echo mi cremita por la mañana para que me resbalen las cosas y a mí es que me resbale. Yo sé que lo he hecho lo mejor posible pero quiero que el resto quede libre. Hay veces que las cosas funcionan y otras no, pero es que la vida es así. Cuando se cierra una puerta se abre una ventana maravillosa. No tengo ningún tipo de problema. 

-¿Qué ha aprendido en este nuevo registro?

-A contar las cosas sin tener que buscar el chiste. En mi vida personal soy muy graciosa y siempre estoy buscando el chiste fácil y muchas veces me quedaba aquí con contar un chiste, no tonto, para sacar la sonrisa. 

-¿Después de esto se ve entonces capaz de hacer cualquier cosa en el medio televisivo?

-Yo es que no me quiero poner límites, éstos ya vendrán. Yo lo que me echen porque tengo muchas ganas de seguir aprendiendo. En el fondo parece que llevo toda la vida trabajando pero no hace ni diez años que empecé en esto y tengo sólo 28 años, soy muy joven y quiero seguir aprendiendo y hacer muchas cosas. Me quiero comer el mundo en todo. 

-¿Le gustaría que a partir de ahora le llegaran proyectos más 'serios'?

-No, me gustan los proyectos en general. Lo importante es trabajar y no por hacer esto quiero decir que ya no me gusta Zapeando. Soy una persona muy versátil y que puedo hacer diferentes cosas bien. 

-¿Qué programa le ha sorprendido más de Dentro de?

-El de los políticos. Es que están allí muchas horas, pensamos que no van pero sí van. Al único que no vi fue a Rajoy, pero porque no tenía por qué ir. Yo pregunté y me lo dijeron. 

-¿Dónde tiene curiosidad por entrar con el programa?

-En muchísimos sitios. Cuando me contaron lo del Prado, el hacerlo desde dentro, cómo limpian los cuadros, qué seguridad hay. Desde que he hecho este programa me hago muchas preguntas cada vez que entro a un sitio. También me gustaría La Moncloa, La Zarzuela...

-¿Eso de visitar Can Roca no es como fomentar a su competencia?

-No, Can Roca son súper amigos, les amamos y son muy guays. Ha estado bien porque en el fondo he podido hacer un poco de espía, para ver cómo hacían ciertas cosas. Prefiero Diverxo, pero no son competencia porque ellos hacen un menú distinto a lo que David hace, pero su propuesta me encanta y nos llevamos muy bien con ellos. 

-¿Tiene algún otro proyecto en marcha?

-No, sólo quiero que esto vaya muy bien y que hagamos más programas. Ahora es la fecha en que se vayan hablando cosas y te llamen.

-¿Está entonces un poco más tranquila ahora?

-No, mi vida es una locura. En el restaurante de David no es que colabore, es que trabajo también. Mi madre me dice que "en tus ratos libres, trabajas en TV", porque la hostelería es una locura. 

-¿Cuál es su principal función ahí?

-Controlar que los costes no sean mayores que los ingresos. He tenido que sacar el polvo a mis apuntes porque, aunque tenemos directores financieros y gente que nos ayuda, a mí cuando a final de mes me dan un balance quiero entender perfectamente todo lo que pone y decirle a David ya, que pare con la materia prima. 

-¿Le gusta entonces cada vez más la cocina?

-Cada vez voy sabiendo más de gastronomía, pero de cocina nada. Él está cocinando y le estoy viendo y se me hace la boca agua y quiero que termine para comérmelo, pero no me inspira lo de cocinar. 

-Hace poco el restaurante de su chico en Londres sufrió una dura crítica...

-Críticas hay en todos los sitios. Es que hasta han salido noticias de que he invertido en el restaurante de Londres 2,5 millones de euros, pero es que no tengo ese dinero, no se gana tanto en la TV. La obra sí costó eso pero yo no tengo ni una décima parte de la empresa. Ojalá al final pueda decirle a usted que sí que gano 2,5 millones.