martes 07.07.2020

Semana no apta para miedosos y cardíacos

Los mercados han vivido una de las semanas más volátiles que se recuerdan últimamente. Empezamos con malos datos desde China, seguimos con la crisis del rublo o la inestabilidad política en Grecia. La cuestión es que el IBEX anotó el jueves la mayor subida en dos años tras varios días de calvario en los que llegó a perder los 10.000 puntos y logró cerrar la semana con un avance del 2,15 por ciento.

Hubo palabras desde la Reserva Federal pidiendo paciencia y parece que el BCE busca fórmulas imaginativas que le permita a Draghi llevar a cabo su deseo de comprar deuda de los estados y estabilizar la eurozona. No han sido malos los últimos datos conocidos sobre la confianza de los empresarios alemanes y el Plan Juncker echa andar con una importante pieza que parece haberse cobrado nuestro presidente Rajoy: la interconexión energética con Francia y Portugal.

Tampoco la semana ha sido mala en datos sobre la evolución de la economía española, aunque como los inversores no los han tenido muy en cuenta. Por ejemplo, el interés del bono a 10 años cerró en el 1,69 por ciento, cifra histórica. El jueves realizó su última emisión y ha cerrado el ejercicio con un interés medio del 1,56 por ciento frente al 2,45 por ciento del año pasado. De hecho, el coste medio del total de la deuda en circulación ha sido del 3,46 por ciento, el más bajo en cien años. Además, la deuda pública bajó en octubre al 96,4 por ciento del PIB. También hemos conocido otros datos relativos a la actividad en la construcción y en la industria además del comercio y el turismo.

Algunas instituciones como Funcas o el IEE apuntan a un crecimiento para el 2015 bastante superior al del Gobierno que también asegura que puede haberse quedado corto en sus previsiones fijadas en el 2 por ciento.

En todo caso, hay sobre la mesa varios problemas sin resolver y que habrá que ver en qué medida afectan a la evolución de la economía española: la crisis desatada en Rusia y Venezuela por los bajos precios del petróleo y los problemas de Grecia tras el adelanto de las presidenciales.

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