martes 25/1/22

El Síndic investiga la muerte del detenido tras recibir la descarga de una táser

El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha abierto una investigación de oficio para determinar si la policía catalana actuó correctamente en la detención de una persona, a la que dispararon con una pistola táser (eléctrica) y falleció en Badalona (Barcelona) horas después en el hospital por un paro cardíaco

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El defensor del pueblo catalán ha informado de que ha pedido al Departamento de Interior toda la información y poder conocer los resultados de la investigación interna que se está llevando a cabo.

El suceso ocurrió el pasado 26 de noviembre cuando, según la policía, una familia avisó a los Mossos d'Esquadra que su hijo les estaba amenazando "con cuchillos".

Los agentes accedieron al domicilio de la familia por la vivienda de un vecino, ya que el hijo supuestamente había bloqueado las entradas y tuvieron que utilizar un dispositivo conductor de energía (DCE) -comúnmente denominado pistola táser- "por bien de la familia y los mossos presentes" para reducir al hombre que, tras caer al suelo, también fue inmovilizado.

El hombre fue trasladado al hospital, donde falleció, y aún se está pendiente de la autopsia para determinar las causas de la muerte.

Al tener conocimiento de los hechos, Ribó, que a principios de este año presentó un informe sobre la extensión, reglamentación y uso de las pistolas eléctricas entre las policías de Cataluña, ha abierto una actuación de oficio para conocer si los agentes actuaron de acuerdo con los protocolos.

De momento, el Síndic ya ha obtenido información puntual de los responsables del Departamento de Interior y se ha dirigido a la Dirección General de la Policía para pedir una copia de la investigación que se ha llevado a cabo y las conclusiones que se desprenden, entre otros.

El Síndic de Greuges ya abrió una actuación de oficio en noviembre de 2020 a raíz de la reducción con una pistola eléctrica de una chica en la entrada en un centro médico.

En aquella ocasión, el Síndic concluyó que la decisión de hacer uso de la táser se ajustó a lo que establece el protocolo sobre las situaciones en las que se pueden utilizar estos dispositivos porque existía un riesgo para la integridad física de la persona afectada y de terceras personas o de los agentes, pero también concluyó que la descarga eléctrica "no fue adecuada ni ponderada".

En aquel informe, el defensor de la ciudadanía consideró que disparar seis veces a una mujer en las circunstancias en las que se encontraba "no se ajustaba a los criterios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad que deben regir todas las intervenciones policiales". EFE

 

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