martes 07.07.2020
No dio ni una opción a su rival

Carolina Marín se mete en la pelea por las medallas con una superioridad insultante

La jugadora onubense resolvió su encuentro por la vía rápida y su gran juego hace pensar que ninguna de sus contrincantes está a su nivel, aunque se prevé un cruce muy duro en semifinales

Carolina Marín no perdió la concentración en ningún momento.
Carolina Marín no perdió la concentración en ningún momento.

Carolina Marín humilló a la coreana Sung Ji-hyun en un partido que resolvió en dos sets (21-12, 21-16) y se clasificó para semifinales con muchísima facilidad. De hecho, dio la sensación de que la número siete del mundo era una aprendiz en manos de la onubense, puesto que el encuentro solo tuvo una dueña de principio a fin.

La vigente campeona del mundo dominó el juego gracias a sus potentes zurdazos al cuerpo de la coreana, pero también brilló cuando tuvo que estirarse en la defensa. Ganó el primer set con mucha solvencia y sufrió algo más al final de la segunda manga, pero en ningún momento temió por el resultado. Celebró su triunfo con muchísima rabia y envió un mensaje intimidatorio a sus rivales.

En semifinales se verá las caras contra la ganadora del encuentro que disputarán la tailandesa Porntip Buranaprasertsuk y la china Li Xueriu. La última es la gran favorita para avanzar en el torneo, puesto que ha sido dos veces subcampeona del mundo y número uno del mundo durante mucho tiempo, aunque en 2014 perdió la final contra Carolina. En los Juegos de Londres, cuando la onubense todavía era una promesa, la china la eliminó en la fase de grupos.

Carolina Marín entró al encuentro con ganas de conceder muy pocas oportunidades a su rival. Sung Ji.hyun es una gran especialista en el juego defensivo que le ha consolidado desde hace tiempo en el top ten, y por ello Carolina apostó por enviarle continuos latigazos al cuerpo, que la coreana no pudo neutralizar.

La coreana luchó hasta el final 

La española dominaba el juego con mucha autoridad, pero incluso cuando Sun conseguía conectar sus mejores golpes los puntos caían del mismo lado. De hecho, Carolina logró el 5-1 gracias a un vibrante punto en el que se tuvo que tirar al suelo para levantar un volante. Sin embargo, el bádminton es un juego de inercias y la asiática no tardó en encontrar su pequeño momento dulce.

Por eso, su defensa empezó a brillar y logró ajustar el marcador hasta un 9-7 con una resistencia brillante que se convirtió en un contraataque que Carolina no pudo neutralizar. De hecho, Sun logró colocarse a tan solo un punto antes del intervalo, aunque la española consiguió igualmente llegar al descanso con dos puntos de colchón. En cambio, tras la charla con Fernando Rivas, Carolina volvió a la pista con las cosas mucho más claras. Logró un parcial de 5-0 tras la reanudación y después consolidó su ventaja con un juego muy serio en el resto del juego, aunque también anotó un gran punto al irse nuevamente al suelo en un gesto que demuestra la enorme agilidad con la que ha llegado a Río.

El primer parcial se cerró con un claro 21-12, pero en el segundo juego la pelea se redujo todavía más de inicio. La coreana se desestabilizó mentalmente y Carolina jugó a placer hasta que llegó el descanso, con un resultado de 11-2 a favor de la número uno del mundo. Su entrenador incidió entonces en la importancia de seguir a tope en el partido, aunque tras la reanudación Sun reaccionó y ajustó el marcador hasta el 12-6.

Además, Carolina tuvo muchas dificultades para encontrar la continuidad en su juego en los puntos posteriores y la Coreana se llegó a acercar a cuatro puntos poco después. Sun empezaba a ganar algunos de los peloteos más espectaculares. No obstante, cuando llegaron los puntos decisivos, Carolina Marín volvió a poner el pie en el acelerador y exhibió su gran fortaleza mental para cerrar el encuentro sin sobresaltos.  

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