Miércoles 18.07.2018
López Obrador, elegido nuevo presidente

Victoria aplastante de la izquierda en México

Andrés Manuel López Obrador queda como claro vencedor en estas elecciones presidenciales, con más de un 53% de los votos

Hoy se respira un aire diferente en México, el pueblo se encuentra viviendo la resaca de unas elecciones que se han perfilado como las elecciones más importantes en la historia de este pueblo; el pueblo de México ha decidido en las urnas, y con este primer paso, se empieza a vislumbrar el cambio.

Alrededor de 89 millones de ciudadanos estaban llamados este domingo a las urnas para elegir cerca de 3.400 cargos públicos, entre ellos el de presidente del país, diputados, senadores, ocho gobernadores y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

En palabras de Lorenzo Córdova, consejero presidente del INE (Instituto Nacional Electoral), la participación ciudadana ha oscilado entre el 62 % y el 63,8 %; según el conteo rápido realizado por el instituto, los porcentajes para cada candidato se reparten de la siguiente forma:

Andrés Manuel López Obrador queda como claro vencedor en estas elecciones presidenciales, con más de un 53% de los votos.

En segundo lugar se encuentra Ricardo Anaya, del conservador Partido Acción Nacional, con alrededor del 22% de los sufragios.

Tras ellos en un tercer puesto, tal y como preveían las encuestas, José Antonio Meade, del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), con cerca del 16% de los votos.

En último lugar, el independiente Jaime Rodríguez “el Bronco”, con sólo el 5,5% de los sufragios.
 

Desde que el sistema dejó de ser unipartidista, ningún candidato había obtenido un porcentaje tan elevado de votos en una elección presidencial en la historia de la democracia electoral de México. Por ejemplo, el actual presidente Enrique Peña Nieto, consiguió 38,21% de los votos en los anteriores comicios.

 Sobre los próximos acontecimientos, se expresaba así:

“El nuevo proyecto de nación buscará establecer una auténtica democracia, no apostamos a construir una dictadura abierta ni encubierta […] los cambios serán profundos pero se darán en apego al orden legal establecido”.

Andrés Manuel López Obrador declaró este lunes su victoria como presidente de México, agradeciendo a sus oponentes que hayan reconocido su victoria electoral.
"Llamo a todos los mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de los intereses personales, por legítimos que sean, el interés superior".

Los candidatos se pronuncian

 

Jose Antonio Meade le deseó éxito a su contrincante y líder izquierdista, por el bien de México. "López Obrador es quien obtuvo la mayoría y tendrá la responsabilidad de conducir el Poder Ejecutivo".

Poco tiempo después se pronunciaba Ricardo Anaya, principal oponente de López Obrador. "Ninguna democracia funciona sin demócratas y, porque creo en la democracia y soy un demócrata, digo hoy ante los y las mexicanas que la información de los resultados con la que cuento me indica que la tendencia favorece a Andrés Manuel López Obrador", estas declaraciones se producían poco después del cierre de urnas.

El cuarto aspirante y último en las votaciones, Jaime Rodríguez, se pronunciaba de esta forma: "Esto es solo un ejercicio democrático en que los mexicanos decidieron, y si los mexicanos decidieron seguir con la pata en el pescuezo, yo lo respeto".

Celebraciones

Miles de personas salieron a las calles del centro de Ciudad de México para celebrar la victoria de López Obrador. La mayoría se concentró en el Zócalo, la plaza más importante de la capital mexicana; se podían escuchar consignas como "¡presidente, presidente!" y "¡es un honor estar con Obrador!", mientras hondeaban banderas mexicanas.

Celebración triunfo López Obrador

Así pues, tras el conocimiento de estos resultados, parece que el cambio político hacia la izquierda ya está comenzando, aunque López Obrador no asumirá el cargo oficialmente hasta el 1 de diciembre.

En este caso se ha cumplido la regla de que a la tercera va la vencida; López Obrador conseguirá dirigir México tras sus derrotas en las elecciones presidenciales de 2006 y 2012, que se atribuyen al fraude electoral. Entre los mensajes que ha pronunciado en su primer discurso tras su elección, destacamos éste dirigido a la corrupción:

"Erradicar la corrupción y la impunidad será la misión principal del nuevo gobierno. Bajo ninguna circunstancia, el próximo presidente de la República, permitirá la corrupción ni la impunidad".

"Sobre aviso, no hay engaño. Sea quien sea, será castigado. Incluyo a compañeros de lucha, a funcionarios, a los amigos y a los familiares", añadía en su discurso tras la victoria electoral.