martes 22.10.2019
Nacho Fresneda

"No entiendo por qué ve tan poca gente 'El Ministerio del tiempo'"

Como Alonso, ha sido el único miembro de la original patrulla de 'El Ministerio del Tiempo', la serie que despide este miércoles su tercera temporada, y quién sabe si última, que ha permanecido desde el principio hasta el final de tan emblemático proyecto 

Nacho Fresneda.
Nacho Fresneda.

-¿A qué se ha debido que haya sido el único miembro de la patrulla original de 'El Ministerio' que se ha mantenido en las tres temporadas?

-A una implicación muy personal por mi parte, porque TVE no nos lo puso fácil. No quise coger otros proyectos que me hubieran impedido hacer la segunda y tercera temporada. Tomé partido y durante estos tres años le di prioridad a 'El Ministerio', por mucho que tener que pasar por ello cinco meses en casa es muy duro. Y aunque no voy a hablar de sueldos, estos han sido precarios. Ha sido una cuestión de compromiso personal.

-En esta ha terminado como compañero inseparable de Pacino (Hugo Silva)...

-Yo mato por Hugo, soy Nacho Esteban y él es mi Andreíta. Es un pedazo de profesional que sabe estar tanto delante como detrás de la cámara, es mi amigo. Y con Pacino tenía un conflicto muy grande, porque no le entiende y sus métodos no le parecen muy correctos, aunque reconoce que es un buen policía. Hemos discutido mucho pero eso también ha ayudado. 

-¿Ha notado como actor ese cambio de presupuesto del que se habló para la tercera temporada?

-No. Hay que tener en cuenta que esta serie se come lo que le eches y partimos de un presupuesto muy bajo para una serie con un 70% de exteriores. La hemos hecho con menos pasta que otras con gente que no sale de un plató. Es nuestra realidad y no la podemos cambiar. Si en una escena nos ponen que salen 10 caballos y luego nos ponen 20 es que en el fondo caben 50. El presupuesto se va en eso, aunque hemos viajado más.

-Después de esperar un año para la tercera, ¿el compromiso con la serie se prolongaría en el caso de que hubiera una cuarta temporada?

-Yo que sé. ¿Va a haber cuarta? ¿TVE va a decir que sí? ¿Van a estar los mismos protagonistas, mi Javier Olivares, mi Hugo...? Depende de muchas cosas. Si no se puede, yo prefiero tener tres temporadas en mi estantería, de las cuales me sienta muy orgulloso, que malbaratarla. 

-¿Le preocupa que no la haya?

-Por suerte, con mi edad yo ya lo veo todo con un poco de distancia, voy a seguir teniendo que dedicarme a esto y los contratos que voy a tener van a ser de uno, dos o tres meses y lo tengo muy asumido. Huyo de la comunidad. Como proyecto esta serie no se acabaría, porque da para mucho y con gente para varias patrullas. Una cuarta que fuera un producto sin el espíritu de las anteriores me horrorizaría, sería una traición a los fans y a todo el mundo. 

-¿Ha tirado 'El Ministerio' del carro para otras series?

-No lo sé. Como espectador no sabría decirlo, pero es que hasta la señora de Cuenca pide cada vez mejor audiovisual y mejor ficción, y por eso se ofrecen cada vez programas más arriesgados. Ojalá hayamos estado haciendo camino. Evidentemente esta serie ha aportado mucho en tratamiento de personajes, dramaturgia...

-¿Por qué cree entonces, por muy buenas críticas que haya tenido y pese a contar con el apoyo de las redes sociales, que las audiencias no hayan acompañado?

-No opino de esas cosas, no entiendo las audiencias. Yo he hecho series con un 33% de cuota en otras épocas y no he tenido el reflejo en la calle como con esta. No entiendo por eso cómo nos ve tan poca gente, aunque luego sí tenemos repercusión social. Igual que les pido a quienes se ocupan de las audiencias que no vengan al plató a decirme cómo ponerme delante de las cámaras, yo me cuido de decirles algo a ellos en esto.

-¿En qué misión se ha divertido más?

-No me puedo quedar con una, ni me quiero quedar con una. Eso sí, creo que todavía los ochenta están por explotar. Hicimos uno en la primera temporada y me encantaban los pelos que sacaba. También me hubiera gustado, como Nacho, irme de gira con La Barraca. 

-¿Con qué actores le hubiera gustado compartir también esta serie?

-Sin pensar mucho me sale Eduard Fernández, Luis Homar, Carles Francino, que le quiero como un hermanito... Cada uno de los que ha venido lo ha hecho con unas ganas enormes y eso es muy bonito, y todos te dicen que eran 'ministéricos'. Yo nunca me hubiera imaginado en una de estas, con un personaje así, con lo que no puedo pedir, solo puedo dar gracias. El problema es que ahora ya no nos vale cualquier cosa. 

-Sin embargo también ha habido alguno no ha querido seguir siéndolo...

-Pero eso es algo más allá del trabajo. A lo mejor a mí me hubiera podido pasar algo en la vida por lo que dijera que no podía más. Hay que ser valiente para ponerse nuevos retos y el crecimiento de una persona lo sabe ella misma. Esto es anti-comodidad. Hay que vivir con riesgo, en sentido de intentar hacer lo que me gusta, eso cuesta dinero pero a veces uno tiene que tomar decisiones pensando en sí mismo. 

-¿Por qué no está en las redes sociales?

-No lo sé. Ya interactúo con un taxista, por ejemplo, hablando con la serie. No estoy orgulloso de ello pero cuando entraron las redes sociales no entraron en mi vida y no me hacen falta. No tengo tiempo para hacer todo lo que tengo que hacer en el día. Creo que son para la gente joven, que tienen más exigencias. A mí no me van a llamar por tener más o menos seguidores sino porque necesitasen a un madurito que pueda decir el texto y no esté mal, no por tener más 'likes' o menos. Quiero pensar eso. Es un mundo que no me atrae nada. 

-¿Qué le espera ahora?

-Antes, por energía, podía hacer tele por la mañana y teatro por la noche, pero ahora no me veo con fuerzas para hacer las dos cosas bien. Además, si te metes en un proyecto de teatro, como se amortiza es haciendo una buena gira, y no quiero hacer una gira sufriendo y teniendo que venir el domingo por la noche sin dormir. Me han salido cosas interesantes, sobre todo en Barcelona, y me ha dolido muchísimo decir que no, pero honestamente no lo hubiera hecho como se merecían esas historias. Raúl Tejón, Carlos Francino y yo tenemos un proyecto para montar una compañía propia, y quiero estar ahí porque son como mi familia artística y ya tuvimos una experiencia maravillosa con 'La casa de la portera'. Hay que hacer las cosas bien y además cuidar a tus amigos y a tu familia, que luego son los que te aguantan. 

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