ROBOTS DE COCINA Y OLLAS PROGRAMABLES

Tecnología en la cocina: el futuro está tu casa

La cocina es probablemente uno de los espacios de la casa en el que más tiempo se invierte a diario. Preparar las diferentes comidas puede llegar a ser una tarea que consuma buena parte de nuestro tiempo diario, suponiendo un elevado cómputo de tiempo al final del día y, claro está, del mes. Es por eso que la cocina y sus elementos han cambiado mucho a lo largo de los años, experimentando en la actualidad un gran crecimiento en cuanto a nuevos productos y nuevas formas de llevar a cabo esta tarea

Tecnología en la cocina: el futuro está tu casa.
Tecnología en la cocina: el futuro está tu casa.
Tecnología en la cocina: el futuro está tu casa

La tecnología lleva años haciendo acto de presencia en las cocinas de los hogares a través de los microondas, los hornos, las vitrocerámicas… pero es ahora cuando más productos innovadores están apareciendo con el fin de hacernos más fáciles esas tareas que llevamos a cabo en la cocina. Además, su finalidad es doble, puesto que un gran componente de estos productos está enfocado también al ahorro de nuestro tiempo y la comodidad extra que pueda aportarnos el hacer las mismas cosas -o incluso mejores- que hasta ahora pero en menos pasos.

Los robots quieren invadir tu cocina

Si hablamos de elementos de tecnología para tu cocina que realmente estén causando un verdadero impacto en la actualidad, es obligatorio hablar de los robots de cocina y ollas programables. Estos productos, que quizá se salgan de la definición de electrodomésticos para cocinar, son los que más incursiones están realizando en estos momentos en los hogares de muchas personas. Con un gran número de funciones que nos ofrecen realizar un elevado número de recetas en tan sólo unos pocos minutos y con un nivel de eficacia que ahora sí que se encuentra en unos noveles más que aceptables, la adquisición de uno de estos dispositivos es una compra que muchos se plantean.

Desde las tareas más simples a las más complejas, todo es posible con estos robots que ahora podremos encontrar en numerosas cocinas. A todo esto hay que sumarle que su tamaño suele ser bastante reducido, eliminando también así una de las principales preocupaciones que nos surgen cuando adquirimos un nuevo electrodoméstico, que suele ser precisamente la referida al espacio que nos ocupará el mismo en la estancia. El resultado de todo esto es que, unos productos que hace muy pocos años estaban únicamente destinados a aquellos con afán de experimentar, ahora estén comenzando a verse como un elemento común en las cocinas.

Y es que una vez probado uno de estos robots o una olla con funciones programables, es muy difícil volver atrás. Una de las principales características que tienen los productos tecnológicos es esa, que nos crea una suerte de adicción y dependencia de la que es difícil liberta una vez acostumbrados.

La tecnología está aquí para quedarse

El avance tecnológico ha sido tan en los últimos tiempos que parece difícil que un día vaya a estancarse. Cada día son más los nuevos productos que se ponen a la venta, planteando soluciones para prácticamente cualquier tipo de situación que se nos presente, incluso para algunas que no requerían ninguna solución. En la cocina esto no iba a ser menos, y los cambios se están introduciendo poco a poco, pero de manera constante. Así las cosas, no debería extrañarnos que algún día veamos cocinas totalmente comandadas por robots, donde la única función del chef sea preparar unos pasos que las diferentes máquinas serán encargadas de cumplimentar de forma satisfactoria hasta obtener el resultado final de la receta. Los primeros pasos ya los estamos dando ahora, y queda claramente reflejado en estos robots de cocina y demás tecnología implementada en los últimos tiempos.

De forma indudable, la tecnología ha mejorado muchos aspectos de nuestra vida. Actualmente convivimos rodeados de tecnología y de productos tecnológicos las veinticuatro horas del día, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Esto conlleva el riesgo de olvidarnos de que hay labores que jamás podrán realizarse o llevarse a cabo de forma autónoma por una máquina, ni siquiera en el ámbito de la cocina. Está muy bien que determinados productos nos faciliten el trabajo y nos permitan ahorrar un valioso tiempo, pero no debemos olvidar que el ingrediente clave es el sentimiento que le ponemos a las tareas, algo que una máquina jamás tendrá la oportunidad de emular.