lunes 21.10.2019

Cuestiones sobre la tortura

¿Es la tortura una práctica aberrante en cualquier caso o aceptable en supuestos extremos si puede evitar grandes males? La Caja de Pandora se ha abierto con la decisión de Obama de dar a conocer informes del Ministerio de Justicia que hablan de la utilización de la tortura contra terroristas en la era Bush. En un primer momento el flamante Presidente había dado a entender que no se actuaría contra los que aconsejaron usarla. Corrigió al poco, será una decisión del Fiscal General.

La polémica se ha instalado en juristas y medios de información. El ex vicepresidente Cheney proclama que la práctica ha debido salvar muchas vidas estadounidenses pero una buena parte de la prensa aplaude la decisión de Obama. El Washington Post la califica de sabia y valiente y afirma que restaura algo de la autoridad moral que había perdido el país. The New York Times dice que los informes son nauseabundos y muestran que Estados Unidos se acercaba a conductas propias de los nazis y los norcoreanos. Los defensores, como "National Review" insisten en que nunca sabremos cuantas vidas americanas se han salvado con el uso de métodos poco civilizados para obtener información de terroristas.

Las pregunta claves para muchos de los que, aún prescindiendo de aspectos morales, la repudian son dos: ¿ha producido el uso de esos métodos condenables una información que se podría haber obtenido de otra manera? ¿Vale más la información obtenida que el daño causado a las víctimas, es decir a los interrogados y al sistema legal de Estados Unidos y su prestigio?

El talante condenatorio, sin ser universal, se extiende. Muchos reconocen, con todo, que si hubiera un atentado importante en Estados Unidos, costoso en vidas humanas o novedoso en sus efectos letales como el cometido con armas bacteriológicas, etc., la opinión cambiaría de nuevo disculpando o aceptando el uso de la tortura. Por eso, bastantes comentaristas, como Timothy Rutter en "Los Angeles Times" piden la creación de una comisión bipartidista que estudie el asunto y saque conclusiones. Una de ellas la de si fue efectivamente "rentable" y a que costo. Debería ser bipartidista por que en el supuesto de que los terroristas golpeen de nuevo a Estados Unidos, algo que seguro ocurrirá, el grupo político que no haya participado en la comisión alegará partidistamente que un número determinado de ciudadanos perecieron "porque unos blandengues políticos estaban obsesionados con los derechos humanos y la libertades civiles" en vez de con la seguridad los ciudadanos.

Comentarios