martes 20/10/20
CARTA DEL PRESIDENTE

El gobierno acosa a Ayuso… mientras abandona Barajas

Alfonso

¿Alguien puede imaginar la actuación del gobierno PSOE-Podemos si la Comunidad Autónoma más castigada por el covid19 no fuese Madrid sino Cataluña? ¿Hasta dónde llegaría el choque y el desafío? ¿Hasta dónde las críticas políticas? ¿Hasta dónde las amenazas de intervencionismo o aplicación de una legislación especial y una normativa extraordinaria? ¿Estaría manejando en ese caso la crisis Sánchez con puño de hierro o con guante de seda? Las preguntas son retóricas porque las respuestas son evidentes.

            Como evidente es, y resulta lo más grave, que en medio del ímprobo esfuerzo sanitario que se debería estar haciendo en el conjunto del territorio nacional, con todos los instrumentos posibles, para ganarle la batalla a la pandemia, La Moncloa se haya obstinado en la guerra de siempre: colocar partidistamente en la diana a Madrid para disparar contra Sol, cuando el inquilino es del Partido Popular.

            Tan triste, como pobre. Tan incuestionable como dañino en un momento en el que la cooperación entre administraciones debiera resultar fundamental. Pero no. Hay un esfuerzo tremendamente lesivo y un desgaste de energías radicalmente absurdo para erosionar a una región, la locomotora de España, que es cierto que sufre el mayor número de infecciones, pero que al mismo tiempo (razones de número y densidad de población al margen) es en la que mayor número de test se están llevando a cabo; una responsabilidad ésta, asumida por ciudadanos, familias y hasta empresas que por supuesto se está omitiendo o, peor, sobre la que se está echando tierra.

            Y he aquí la sinrazón en la que incurre el dividido ejecutivo central. Si tan ineludible es la fijación y tan extrema la preocupación por los positivos en Madrid, ¿alguien puede explicar por qué se deja abandonada nada menos que una infraestructura crítica como Barajas? ¿Dónde queda la iniciativa de una empresa pública de carácter tan vertebrador como AENA?

Con atinado criterio, el vicepresidente madrileño, Ignacio Aguado ha pedido al gobierno de Pedro Sánchez que instale carpas y puntos de control para la realización de tests (rápidos y PCRs) en el aeropuerto, incluso en estaciones ferroviarias, en la idea de que “el aeródromo es un coladero”. ¿Acaso es serio que en el país más castigado de Europa una instalación internacional pueda estar supervisada médicamente a través de formularios y una simple inspección visual? ¿No tenemos no sólo el derecho sino la obligación de saber qué personas entran en nuestro país contagiadas, con o sin síntomas? ¿Cuál es el resultado de este deplorable juego?

Nunca se está para perder el tiempo, mucho menos cuando eso significa engrosar una estadística de muertes y destruir familias. Socialistas y podemitas bien harían en abandonar de manera inmediata y definitiva la táctica de la guerrilla para asediar y marcar con metralla a Isabel Díaz Ayuso. España ya ha perdido 900.000 vuelos y 130 millones de pasajeros por la crisis del covid19. ¿Cuántas vidas más es necesario perder?

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