domingo 25/7/21

Beneficios de actividades creativas en personas mayores

Actividades lúdicas, actividades físicas y ejercicios de agilidad mental ayudan a los mayores a envejecer con un mayor bienestar

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La tercera edad es una fase de la vida en la que nos enfrentamos a diversos cambios a nivel social, emocional y físico. Las relaciones familiares y sociales son diferentes debido al aumento del tiempo libre y a la disminución de las capacidades físicas, que varían en función de la edad y de la situación de cada persona. 

Independientemente de si la persona está o no en una residencia de mayores, hay que incidir en los beneficios de las actividades creativas para la tercera edad. Es decir, se puede envejecer de manera saludable y positiva. 

Hay una serie de actividades que muchos centros de mayores llevan a cabo, como la residencia Plaza Real Gijón, que mejoran la salud de los ancianos, fortalecen los vínculos sociales, aumentan la autoestima y retrasan el paso del tiempo en su organismo, entre otros beneficios. Además, hay que tener en cuenta que la mente es un factor muy poderoso para un envejecimiento saludable.  

 

Actividades cognitivas y físicas para personas mayores

¿Y cómo se consiguen estos beneficios? Los expertos de las residencias indican que hay que buscar el equilibrio en las actividades, tanto de manera individual como grupal. Por ejemplo, es recomendable realizar una serie de ejercicios para mantener las habilidades cognitivas y psicomotrices, tales como los ejercicios de agilidad mental, que ayudan a mantener una buena memoria, y a la vez, a disfrutar del tiempo de ocio. Leer o escuchar música son algunas de las actividades cognitivas más favorables para la tercera edad.

Por otro lado, las actividades físicas como jugar, pasear, bailar o cualquier otro tipo de experiencias artísticas, lúdicas o culturales, permiten a las personas mayores abandonar su rutina y mantener un estado físico saludable. 

Dicho esto, cada persona debe adaptar estas actividades a su situación física y social. Y no sólo eso, sino que deben ser de su interés; de nada vale obligar a cualquier persona, sea o no mayor, a realizarlas. 

 

En definitiva, la tercera edad puede ser una fase de la vida positiva, de bienestar e incluso divertida. La clave está, como decíamos, en que las personas mayores realicen actividades que les gusten, les motiven y les permitan mejorar su estado emocional, mental y físico. Y para ello, las residencias de mayores cuentan con un personal altamente cualificado, garantizando así el bienestar de todos sus residentes.

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