CRISIS SECESIONISTA

La CUP salva a Torra; gobierno sin estabilidad

Los anticapitalistas mantienen su abstención al candidato de Puigdemont , pero avisan de "oposición activa" ante la "reculada" independentista

Carles Riera.
Carles Riera.
La CUP salva a Torra; gobierno sin estabilidad

El radicalismo de Quim Torra en la sesión de investidura ha pasado el examen de los anticapitalistas para lograr ser investido este lunes presidente de la Generalitat.

Pero lejos de darle un cheque en blanco, la CUP ya le ha advertido de que "no facilitarán la gobernabilidad" en la recién estrenada legislatura.

La militancia 'cupaire' ha decidido este domingo facilitar que sea él quien pilote el nuevo Govern con la abstención de sus cuatro diputados en el Parlament. La organización ya pactó esta fórmula para todo aquel que no fuera Carles Puigdemont y que no llevara consigo un programa de gobierno "republicano".

El sábado así lo hicieron, y lo repetirán este lunes para que esta vez pueda abandonar el hemiciclo coronado con 66 votos de JxCat y ERC frente a los 65 de la oposición.

Tras blindar su posicionamiento en una reunión exprés del consejo político y el grupo de acción parlamentaria (GAP), los anticapitalistas han salido a defender lo suyo y, en vez de pintarlo como una tendida de mano a Torra, entendiendo lo indispensables que son sus votos, han espetado que "no lo apoyaban" y que así lo definía su abstención.

El portavoz de la CUP Lluc Salellas ha puntualizado que la CUP ha decidido "no bloquear la investidura" por "el contexto político actual", marcado por el 155 y los políticos presos o en el extranjero, pero esto no significa, ha recalcado, que faciliten "la gobernabilidad" durante la legislatura.

La formación antisistema ha constatado, según Salellas, una "reculada" de JxCat y ERC en el objetivo de una "República Catalana efectiva", lo que imposibilita un apoyo al futuro Govern.

Por ello, la diputada Maria Sirvent ha destacado el paso de la CUP a la "oposición activa" en el Parlament y ha remarcado que las cuatro abstenciones, a pesar de que harán viable la investidura de Torra, "no se pueden interpretar como apoyo o colaboración" al Govern o al candidato.

En todo caso, la decisión de la CUP ha aliviado a JxCat y ERC, las dos formaciones independentistas que, a propuesta del expresident Carles Puigdemont, habían apostado por Quim Torra como el último candidato para salvar la repetición de elecciones, antes de que expire el plazo el próximo 22 de mayo.

Torra ya se sometió a la primera sesión del debate de investidura este sábado y no obtuvo la mayoría absoluta necesaria, por lo que mañana está prevista la segunda votación, en la que bastará en este caso la mayoría simple, que sólo la abstención de la CUP y el voto favorable de JxCat y ERC con las delegaciones de votos de Carles Puigdemont y Antoni Comín podían garantizar.

Desde la oposición, el portavoz de Ciudadanos en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha lamentado en Twitter que "la abstención de los antisistema y el voto de dos fugados de la justicia" -Carles Puigdemont y Antoni Comín-, que cree que ha "consentido" Mariano Rajoy, harán president a un "ultra nacionalista radical que insulta a los españoles y homenajea fascistas", y ha concluido: "Se avecinan tiempos difíciles".

El presidente del PPC, Xavier García Albiol, también ha lamentado la futura investidura de Torra, ya que sólo representa a una minoría de catalanes, mientras que la portavoz del grupo parlamentario del PSC-Units, Eva Granados, ha definido al candidato como "un ultranacionalista supremacista de derechas que odia a la mitad" de los catalanes.

En todo caso, el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha afirmado que el Ejecutivo retomará "automáticamente" el diálogo con la Generalitat cuando se invista a un nuevo presidente, "sea quien sea".

Con el eco del discurso de ayer de Torra, la vicepresidenta de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, ha dicho que comprende "la inquietud de los ciudadanos" y ha advertido que el Gobierno "actuará si se comente alguna ilegalidad".

La diputada de Ciudadanos en el Parlament Lorena Roldán ha pedido al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que "no mire hacia otro lado" e impida que "la agenda de los constitucionalistas la marquen los nacionalistas", convencida de que el candidato a 'president' Quim Torra representa "más 'procés' y conflicto".

La vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, ha mostrado su deseo de que el candidato a la presidencia aparque "ese supremacismo y xenofobia de los que hace gala" y se dedique a trabajar por el futuro de Cataluña y el fin de la fractura social de sus ciudadanos.

En cambio, la coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, ha acusado a los partidos que apoyan el 155 -PP, PSOE y Ciudadanos- de "no aceptar que en el Parlament haya una mayoría independentista", después de las investiduras fallidas de Carles Puigdemont, Jordi Sànchez y Jordi Turull.

Mientras, el adjunto a la presidencia de ERC, Pere Aragonès, ha señalado que su partido siempre ha reivindicado la necesidad de un Govern "efectivo" que ha garantizado que no estará "sometido" y ha defendido que recuperar la Generalitat no es contradictorio, a su juicio, con avanzar en el proyecto republicano, como defiende la CUP.

Por su parte, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha calificado de "decepcionante" el discurso del candidato, porque "está más destinado a consolidar el independentismo" que a "buscar puentes y propuestas transversales" y le produce la sensación de estar "en bucle".

Mientras que el secretario de Análisis Estratégico de Podemos, Íñigo Errejón, ha exhortado a los ejecutivos catalán y español, si se forma Gobierno en Cataluña, a recuperar "de forma urgente" el diálogo porque, a su juicio, se ha perdido mucho tiempo en "la confrontación entre territorios" en España.

El diputado de Units per Avançar Ramon Espadaler, dentro del grupo PSC-Units del Parlament, ha ironizado que la "soberanía compartida" es que la CUP dé "permiso" a Torra para ser president mientras que JxCat y ERC "ya le han hecho el Govern".

El exlehendakari Juan José Ibarretxe ha escrito una carta abierta a Puigdemont en la que le expresa que tendrá siempre su "reconocimiento" y "afecto".

Una misiva que Puidemont ha agradecido en Twitter, el mismo día en el que, a través de una entrevista en El Punt Avui, el expresidente catalán ha dicho que vive el relevo con "mucha emoción y a la vez con preocupación por todos los compañeros que no pueden esta presentes, porque están en la prisión o en el exilio", al tiempo que ha aseverado que Torra está "más que preparado"