La fotografía familiar de los líderes del mundo entero que han acudido a Londres, con motivo de la cumbre del G-20, impresiona. Son 30 jefes de Estado y de Gobierno, todos de oscuro, menos la alemana Angela Merkel y la argentina Cristina Kirchner, que iban de blanco, posando junto a una mujer, de 1,62 de altura, 91 cm de busto y 95 de cadera, vestida de rosa: Su Graciosa Majestad Isabel II.
En la citada fotografía, tomada en el palacio de Buckingham, la Soberana aparece con uno de sus tradicionales vestidos en su color favorito, su collar de perlas de tres vueltas, con su cutis de piel blanca y fina, muy inglesa, que hace resaltar sus ojos de azul porcelana que heredó de su padre.
Para información de nuestras lectoras femeninas, desvelamos aquí el secreto de su maquillaje, siempre con productos de Elizabeth Arden. Todos los días leche sobre base de rosas, a guisa de fondo de color, una loción refrescante y un polvo ultrafino. Su gama de lápices labiales comprende tres tonos: el balmoral, especialmente creado para ella; el rosa inglés, que armonizaba en la foto con su vestido, y, a veces, el rojo.
Su peinado, obra de su peluquero Charles Martin, los zapatos de Rayne, su proveedor oficial, y sus bolsos de Launer forman parte de su imagen, sobre todo este último, del que no se separa jamás y que siempre lleva, incluso, en palacio. En la fotografía lo vemos a sus pies, sobre la alfombra.
A veces lo utiliza, cambiándolo de mano, para advertir a su secretario que le libere de un invitado pesado en las recepciones.
El contenido del bolso de la Soberana es uno de los secretos mejor guardados del Reino Unido, según reconoció, hace ya algún tiempo, un embajador inglés en España. Pero un invitado a un banquete a palacio se aproximó a Su Majestad y, cuando ésta abrió el bolso, descubrió, con estupor, que en el interior había no un pañuelo ni un lápiz labial sino... galletas para sus perros, los famosos Colgi, que la siguen por todas partes. Verdad o mentira, el bolso de Su Graciosa Majestad sigue siendo el eterno secreto de la Corte de Saint James.
En la foto que comentamos, de las tres damas que en ella aparecen, sólo la prima Lilibeth, como el Rey Juan Carlos la llama, lleva bolso, tan inseparable de su regia persona, y guantes blancos, con el mismo traje, para la foto oficial.
Me imagino que este documento gráfico excepcional figurará, para siempre, en un lugar destacado en los despachos de sus protagonistas, entre ellos, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Sólo por esto habrá merecido estar presente en Londres.

