lunes 14/6/21

El Supremo condena a 29 años de cárcel al asesino de Ana Enjamio

El Tribunal Supremo ha condenado a 29 años y cuatro meses de cárcel a César Adrio por matar a puñaladas en Vigo en diciembre de 2016 a su expareja Ana Enjamio en el portal de su casa cuando esta regresaba de la cena de Navidad de la empresa, a la que habían asistido ambos

Ana Enjamio y asesino

La Sala de lo Penal del Supremo ha confirmado las sentencias previas de la sección quinta de la Audiencia de Pontevedra, en Vigo, y del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, que consideraron al procesado autor de delitos de asesinato, con alevosía y ensañamiento; acoso y vulneración de su intimidad.

El Supremo rebaja, no obstante, ligeramente la condena impuesta a Adrio al anular la apreciación de la agravante de discriminación por motivos de género en el delito de asesinato, inaplicable en el caso porque el jurado, según recoge el acta del veredicto, rechazó por 6 votos a 3 que el hombre causase la muerte a la víctima "con el deseo de dejar patente su sentimiento de superioridad sobre ella, por el hecho de ser esta una mujer".

Por ello, reduce de 25 a 24 años de prisión la condena por el asesinato, manteniendo el resto de condenas, con lo que la pena total pasa de los 30 años y cuatro meses confirmados por el Tribunal Superior de Justicia de Galicia a 29 años y 4 meses.

Los hechos por los que César Adrio ingresará en prisión sucedieron durante la madrugada del 16 al 17 de diciembre de 2016 en el portal de la vivienda de la víctima, ubicada en la Avenida de Madrid, en Vigo.

Esa noche, la víctima y el acusado habían coincidido en la cena de Navidad de la empresa de O Porriño en la que ambos trabajaban y donde se conocieron para comenzar en 2016 una relación que llevó a ambos a romper con sus anteriores parejas para irse a compartir una vivienda en el barrio de Teis meses antes del asesinato.

La relación duró seis meses y, cuando ella le puso fin, comenzó el acoso por parte de César Adrio, que llegó a ingeniárselas para instalar una aplicación en el teléfono de ella que le permitía saber qué hacía y con quién hablaba.

Fueron meses de acoso, durante los que Ana Enjamio comenzó a verse con Samuel, su ex pareja, lo que provocó discusiones entre Ana Enjamio y César Adrio que llevaron a la joven a refugiarse en casa de Samuel, quien había sido su pareja desde los 18 años.

A partir de entonces, César Adrio comenzó a acosar a Ana Enjamio, llegando a enviar a Samuel fotos íntimas a través del teléfono móvil y descubriendo la relación que habían mantenido.

Llegó entonces la cena de empresa en la Navidad de 2016, después de la cual César Adrio desapareció para presentarse a las cinco de la madrugada en el portal de su víctima, a la que arrinconó para asestarle 28 cuchilladas, de las que 21 fueron en la mama izquierda, alcanzado doce el corazón, el cual fue atravesado en seis ocasiones, lo que causó un shock hipovolémico que causó la muerte a la joven ingeniera de Boqueixón (A Coruña), que tenía 25 años.

El Supremo habla en su fallo de “una muerte absurdamente gratuita” y de una “especial perversidad en la causación de la muerte, más allá de la requerida para el ensañamiento”, dada la forma en que se condujo el asesino para asegurarse la muerte de la joven, a la que llegó a romperle la tabla el esternón.

Después se marchó dejando su cadáver abandonado en un charco de sangre, donde la descubrió un vecino horas después.

Nunca se encontró el arma, ni el teléfono de la víctima ni la ropa que César Adrio utilizó cuando cometió el crimen, pero todos los indicios reunidos por la Fiscalía sirvieron para condenarle por asesinato. EFE

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