miércoles 14/4/21

Estrella Digital

El yihadista sospechoso de querer atentar en Madrid acepta dos años de cárcel

Un yihadista que se convirtió en un potencial terrorista al disponer en 2015 de los tres únicos dispositivos en España con los que acceder a propaganda del Dáesh, y del que se sospechó que quería atentar en Madrid, se ha conformado con dos años y dos meses de prisión, pena que ya casi ha cumplido

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La Fiscalía y la defensa de Rachid Elomari han llegado este viernes a un acuerdo de conformidad por el que el acusado, a cambio de reconocer los hechos que se le imputan, tendrá que cumplir dos años y dos meses en prisión y otros dos de libertad vigilada.

Al ser la Fiscalía la única acusación en esta causa, el tribunal deberá condenar a esa pena al acusado, que en un principio se enfrentaba a una petición de cuatro años de prisión y otros tres de libertad vigilada por un delito de autoadoctrinamiento.

En cumplimiento del acuerdo, Rachid Elomari ha manifestado al tribunal, ante el que ha comparecido solo 10 minutos, que está "de acuerdo" con la acusación de la Fiscalía y ha pedido a la Sala que se le otorgue el segundo grado tan pronto como sea posible, lo que implicaría dejar de ser considerado un preso "muy peligroso".

El acusado, según relataba la Fiscalía en sus conclusiones provisionales, se fotografió en lugares de Madrid como el metro, "una avenida con aglomeración de personas", el Ayuntamiento y la Gran Vía, que "son potenciales objetivos de un ataque terrorista".

Según el fiscal, Ellomari sufrió hasta su detención en 2017 un "proceso de autoadoctrinamiento y formación en diversas materias, como la elaboración de aparatos explosivos improvisados", lo que hizo de él una "herramienta puesta a punto para pasar a la acción mediante la comisión de acciones violentas".

Durante la investigación, se descubrió que tenía conexión con 50 canales proyihadistas en Telegram y "hacía seguimiento de seguridad informática del Dáesh a través de sus manuales".

También tenía en su poder cientos de imágenes y vídeos de contenido yihadista "con un alto grado de violencia y doctrina ideológica", la mayor parte difundidos por el Dáesh, a cuya radio oficial, radio Albayan, también accedía, así como a la app de Amaq.

A través de la deep web (red profunda), se informaba acerca de la adquisición de explosivos y armas, "además de disponer de manuales escritos y audiovisuales sobre artefactos explosivos y detonación remota".

Además de los dos años y dos meses de prisión y de los dos años de libertad vigilada, el acuerdo al que han llegado el fiscal y la defensa de Elomari contempla ocho años de inhabilitación absoluta para el acusado. 

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