lunes 11.11.2019

Raphael: el día que no tenga pasión por la música, me voy

 "El día que no tenga pasión por la música, me voy", ha asegurado Raphael, quien mañana, viernes, ofrecerá un concierto en Logroño, el penúltimo de su gira "Tour Resinphónico" antes de llevar su espectáculo a América, para luego, a final de mes, volver a España y empezar a preparar un nuevo disco

Raphael: el día que no tenga pasión por la música, me voy

Rafael Martos, "Raphael", (Jaén, 1943) es el único artista español -y uno de los tres en el mundo- que ha recibido un disco de uranio por haber vendido más de 50 millones de discos en su carrera, algo que ya había hecho en 1982.

"Tengo más kilómetros recorridos que el baúl de la Piquer", asume el cantante, inmerso en un sinfín de proyectos musicales porque tiene "muchas ganas" y cree que "el único secreto que hay para seguir es ese: la pasión".

Además, considera que el público valora esas ganas y nota que quiere estar en el escenario cada noche, como hará este viernes en Logroño; el sábado, 5 de octubre, en Bilbao; y el día 8, en el Carnegie Hall de Nueva York, antes de ofrecer otros tres conciertos en Puerto Rico y República Dominicana en los siguientes ocho días.

Una apretada gira que continuará con otras 14 actuaciones programadas en España desde finales de octubre hasta Navidad, en toda una demostración de que con su aguante físico "rompe moldes", bromea.

Y ya piensa en un próximo disco, que empezará a grabar en enero, tres años después de lanzar "ReSinphónico".

Su pasión por la música y empezar proyectos nuevos es, también, de lo único que le habla a los artistas jóvenes que le piden consejo.

"Sólo les digo que no pierdan las ganas por nada, que, pase lo que pase, se miren a sí mismos y si están convencidos de su música, para adelante", afirma el cantante, que, pese a ser uno de los artistas más reconocidos del mundo, también ha pasado por momentos de menos éxito en su carrera.

Por ello, les explica a los artistas jóvenes que "altibajos siempre los va a haber" y, "como ejemplo, yo mismo, que tuve uno muy gordo", señala, a pesar de que se ha mantenido en activo más de medio siglo, tiempo en el que ha sido capaz de ser un referente de los "nuevos románticos", pero también de adaptar a su estilo nuevos ritmos musicales.

"Cada década ha tenido su propio ritmo", según Raphael, quien subraya que él se siente "abanderado de la modernidad" y "siempre me pongo de parte de lo nuevo".

De ahí que nunca haya rechazado colaborar con artistas alejados, a priori, de su estilo, como Iván Ferreiro y Rozalén; y que haya encandilado a un público muy diferente al que en teoría acude a sus conciertos, como el del Festival Sonorama.

"Yo estoy a mis cosas, siempre quiero tener mi personalidad y ser yo", admite Raphael, "pero a las cosas nuevas hay que darles un voto de confianza y esperar un tiempo, tres o cuatro años, a ver qué pasa con ellos, si son una moda pasajera o no", detalla.

Pero insiste, también para quien trabaja en esas propuestas nuevas, en que "lo importante es la pasión, si se hacen las cosas con sentimiento, pueden triunfar". 

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