miércoles, noviembre 30, 2022

Movimiento 15M. Llegó para quedarse

Tercer viernes de acampada en Sol, tercera fase. La semana ha sido difusa en informaciones y el trabajo más lento de lo que había sido hasta ahora. Con la resaca del éxito nacional y la extensión por el extranjero, los grupos se han centrado en organizar y conservar el material ingente de la acampada y reestructurar las comisiones e infraestructuras imposibles de mantener por el desgaste. La ingeniería que se había articulado en la Puerta del Sol ha servido de modelo para otras acampadas en Santiago, Vigo, Málaga, Granada, Sevilla, Valencia… hasta más de 900 puntos de protesta repartidos por el mundo. Consolidado el patrón del #spanishrevolution, ya no era necesario el esfuerzo de mantenerlo como lo habían conocido hasta el domingo 29 de marzo.

Y mientras en Madrid el debate se ha centrado en los comerciantes o el posible desalojo, las acampadas por otras provincias han trascurrido de manera más fresca. En Málaga, por ejemplo, llevan toda la semana reunidos en asambleas. Con dos comisiones – acción y dinamización – por un lado, y los grupos temáticos como medio ambiente, género o política por otro. Según un joven que participa todos los días, «el tejido es más fuerte en Granada, aquí hay disparidades muy grandes, con barrios muy degradados. Pero en una ciudad que vende sol y playa a bajo coste cada día más gente quiere participar de los debates en la calle». Valga como caso el grupo de Economía, con 70 personas y dos jóvenes economistas haciendo de guías, han pasado unas cuatro horas al día de charlas y discusiones. Lo importante para ellos no es hacer propuestas, sino entender los mercados financieros, qué significa la deuda, el PIB, cómo funciona la bolsa, cómo nos afecta el valor de cambio o la fuga de capitales en paraísos fiscales. Lo mismo ha  ocurrido en el resto de acampadas repartidas por España. Y qué decir de Grecia, Italia o Alemania, donde el 15M va calando como el movimiento ciudadano contra la crisis más esperado.

Ante la tentación de pensar que levantar las tiendas de campaña supone la desaparición del 15-M, sería mejor tener en cuenta unos apuntes:

1. El 15-M acaba de empezar. O al menos esa es la intención de Democracia Real Ya, Juventud sin Futuro y otras plataformas presentes en las asambleas diarias de Sol. Si ha funcionado en primavera, ¿por qué no habría de hacerlo en el otoño? Este lunes, unos 60 jóvenes – en su mayoría de Juventud Sin Futuro – abucheaban al primer banquero de país. En la Universidad Carlos III, el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, escuchó los lemas de Sol a solo unos metros. Le gritaron «no a los desahucios» – a pesar de que pocos tienen casa y prácticamente ninguno en propiedad – o el consabido «lo llaman democracia y no lo es» señalando al banquero como parte responsable de la crisis, según los estudiantes. Así quieren seguir, haciendo ruido desde las aulas hacia fuera. ¿Desaparecerán tras los exámenes de junio como ocurrió en mayo del 68? No parece. Según una portavoz, “en septiembre arrancarán el nuevo calendario de protestas con alguna acción efectistas. Hay que empezar fuerte».

2. Al poner la fecha de la próxima gran movilización el 15 de octubre, una marcha con aspiración a ser mundial, el 15-M mantiene la tensión hasta el próximo curso. Para entonces, DRY tendrá un programa más elaborado con la intención de exigir cambios y políticas concretas. Esta misma tarde, harán una asamblea cerrada para crear los grupos de trabajo centrados en ese futuro organigrama de exigencias políticas. 

3. Los voluntarios de DRY no dejan de reunirse y trabajar. Hoy viernes, uno de los miembros de la plataforma de afectados por las hipotecas en Madrid viajará a Barcelona, donde también hay un grupo creado para frenar desahucios. Intentarán parar el primero en Madrid. La cita, en el metro de Tetuán a las 09.30 de la mañana el 15 de junio. ¿Cómo lo hacen? «Llenamos la casa de gente, con tres filas de personas en la puerta, e impedimos que pase el secretario judicial», comenta un portavoz. Acciones para demostrar que no dejan de protestar, ni tienen intención de hacerlo.

4. Sólo en Madrid DRY recibe más de mil correos diarios y se coordinan con grupos del extranjero para consensuar una estrategia común. En Grecia e Italia; Berlín y Londres, está en marcha. Las páginas de Facebook lo confirman. Las revueltas de Grecia, con miles de personas rodeando el parlamento en la Plaza Sintagma esta semana, con los lemas de Madrid traducidos al griego, apuntan a que el #europeanrevolution podría ser algo más que un hashtag.

5. Las asambleas se han extendido por toda España. El sábado se reúnen en Madrid decenas de representantes de varias ciudades. El modelo, ha funcionado.

¿En qué derivará esta nueva ola de acampadas y asambleas pacíficas que recorren Europa? Pase lo que pase, continuará…

Mención aparte la agresión que han sufrido las chicas dentro del campamento y han decidido no pasar las noches en las tiendas, pero esto da para otro artículo. El machismo es sistémico y Sol en eso ha fracasado. Habrá que analizarlo, para que ellos, los de dentro, tomen nota. 

Pilar Velasco

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