lunes, diciembre 5, 2022

Reforma financiera urgente

Si todos coinciden en que la falta de crédito (extendida pero particularmente grave en España) es uno de los problemas fundamentales para la reactivación económica, convendría ponerse a trabajar en ello. La insistencia del PP en que las medidas de rescate del sistema financiero, en las que apoyó al Gobierno, debían venir acompasadas con el aumento del crédito, se convirtieron en un sonsonete que el PSOE atribuyó a la «cultura del no» que endosa a la derecha. Cuando se hablaba con preocupación de la situación de algunas cajas de ahorro, el presidente hizo una reestructuración del Gobierno que terminó con la legislación que el vicepresidente Solbes preparaba. «No es urgente», dijo su sucesora. Después, también con el apoyo del PP, vino el FROB, que a todas luces se ha quedado tan antiguo como los Presupuestos recién aprobados y que el propio Gobierno, en su papel para el «pacto», quiere «acelerar».

La tesis progubernamental es que no sirve de nada mirar al pasado y que hay que ponerse a actuar. Como si ahora no sirviera para nada la «memoria histórica», bien reciente, y como si el presidente, con un despiste considerable, no se hubiera enfadado hace un par de semanas con los recelos de unos «mercados» que él había ayudado a sacar del agujero. Pero ni se ha reaccionado antes frente a la necesaria reforma financiera ni ahora, porque si el PSOE cree que se va a resolver la falta de crédito con los que vaya a conceder el ICO, es que está aún más lejos de la realidad y de las matemáticas de lo que parece.

Veamos qué pasa. En este asunto, aunque no esté en las propuestas de negociación del Gobierno, el PP ha señalado con acierto en su documento que un menor déficit y una más reducida deuda dejarán de detraer dinero de las necesidades de familias y emprendedores. Y que hay que modificar la LORCA para despolitizar y capitalizar adecuadamente las cajas de ahorro. Y que el FROB debe vincularse al saneamiento de muchos balances para que se valoren realmente los activos, se provisionen mejor los inmobiliarios y se saque al mercado, es decir, con valor de mercado, el stock de viviendas. Hay más medidas concretas en esta propuesta, pero lo importante es que su realismo contrasta con la pasividad del quejoso Gobierno. Abordar la cuestión sí sería una medida eficaz y una reforma necesaria. Lo pasmoso es que aún tengamos que estar esperando mientras nos lamentamos todos juntos de la ausencia de crédito.

Germán Yanke

Artículo anterior
Artículo siguiente
NOTICIAS RELACIONADAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

Últimas Noticias