lunes, diciembre 5, 2022

300 años por la violación de 23 niñas en Madrid

El agresor, Dumitru R. N. ciudadano rumano casado y con hijos es considerado el pederasta más peligroso del Estado español, por los abusos sexuales a tal numero de victimas y la difusión de imágenes donde aparecía desnudo hasta su propio hijo pequeño en grupos de WhastApp y en una de las mayores redes de pedofilia que existen en Europa, reconoció en el juicio todos los delitos con un rotundo «si».

El individuo fue detenido en julio de 2018 cuando tenía 46 años, en el marco de la ‘Operación Balrog’, nombre impuesto por las criaturas demoníacas ficticias que plasma Tolkien en sus obras y especialmente en ‘El Señor de los Anillos’.

Los hechos fueron que tras ganarse la confianza de varios padres de localidad, todos de nacionalidad rumana como él, le encomendaban que recogiera a sus hijas del colegio y las cuidara hasta que pudieran ir a por ellas, tiempo suficiente para abusar de las pequeñas. 

Ninguna excusa le ha valido como eximente ante la condena impuesta por la sala, como su supuesto alcoholismo o el perdón que pidió a los implicados. La fiscal subraya que el acusado fue «tan torpe» que en material que difundía mostraba su rostro, sus tatuajes y las estancias de su vivienda, siendo identificado por los padres de sus víctimas.

Judicialmente se le condena como autor de seis delitos continuados de elaboración y distribución de pornografía infantil, ocho delitos de elaboración y distribución de pornografía infantil, cuatro delitos continuados de abuso sexual con penetración, dos sin penetración, tres delitos de abuso sexual con penetración y cinco sin penetración.

También ha sido condenado por nueve delitos de descubrimiento de secretos, con la concurrencia de la circunstancia agravante de abuso de confianza en los delitos cometidos sobre seis menores.

Además, el condenado deberá indemnizar en concepto de responsabilidad civil a algunas de las víctimas con cantidades que oscilan entre los 20.000 y los 10.000 euros, y entre los 3.000 y los 2.000 euros para cada uno de los padres y el pago de las costas procesales causadas, incluidas las de las acusaciones particulares.

El ahora condenado permanece en prisión desde entonces, y ahora el tribunal considera probado que abusó de las menores y al registrar su casa se encontraron «numerosos archivos con fotografías y videos relativos a menores de edad en claros y explícitos comportamientos sexuales, siendo algunos de ellos especialmente degradantes y vejatorios, apareciendo las menores siendo penetradas anal y/o vaginalmente por el acusado».

Había instalado cinco cámaras para grabar los abusos, que compartió conforme quedó acreditado en el juicio, y además varios testigos corroboraron los hechos.

 

 

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