domingo, mayo 19, 2024
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La segunda mano se consolida como opción de compra favorita de muchos españoles

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La compraventa de productos de segunda mano se ha disparado en España en los últimos años. La venta de productos usados tenía un peso residual en la economía hasta 2008, pero con el comienzo de la crisis los consumidores empezaron a cambiar sus hábitos.

Desde entonces, la conocida como economía circular ha ido ganando protagonismo. Muchos recurren a ella como una forma de acceder a los productos que necesitan ahorrando dinero, pero también se valora el hecho de que reutilizar productos es una forma de reducir residuos y contribuir a la sostenibilidad.

La crisis inflacionista que comenzó tras la pandemia ha dado un nuevo impulso a las compraventas de segunda mano, especialmente a través del canal online. Según los últimos estudios llevados a cabo, un 76% de los españoles compra productos de segunda mano con la intención de ahorrar.

El papel predominante de la moda en la segunda mano

Libros, tecnología, objetos de colección, muebles… las plataformas online y las tiendas físicas especializadas en la reventa de artículos usados ponen a disposición de sus clientes prácticamente todos los productos que se pueden imaginar. Pero los artículos de moda destacan especialmente.

En los últimos años, el sector textil se ha visto señalado por ser uno de los más contaminantes. El auge de la conocida como moda low cost, procedente en gran medida de China, implica un alto nivel de contaminación por la necesidad de transportar la mercancía miles de kilómetros desde el taller de fabricación hasta las manos del cliente final. Pero también porque en esta industria se consume una gran cantidad de agua y se aplican productos químicos que no siempre están bien controlados.

Además, la moda low cost ha impulsado la tendencia del “usar y tirar”. Los consumidores prefieren tener muchas prendas para cada temporada, y suelen desechar la ropa más antigua, incluso aunque esté en buenas condiciones. Un fenómeno que ha disparado la cantidad de basura generada.

Pero el público empieza a ser más consciente de los riesgos que el consumo desenfrenado de moda supone para el medio ambiente, y está cambiando sus hábitos. En los últimos años, se ha incrementado de forma notable el número de tiendas físicas que ofrecen prendas de segunda mano.

Además, la ropa es uno de los artículos más destacados en plataformas de venta entre particulares como Wallapop o Vinted.

El informe de ThredUp sobre nuevas perspectivas y tendencias, destaca que para este año se espera que el sector de la moda de segunda mano alcance un valor de 240.000 millones de dólares a nivel mundial. Lo que supone, más o menos, el 10% del valor de la industria de la moda en su conjunto.

Para 2027 se espera que se duplique el mercado mundial de moda de segunda mano, hasta llegar a los 350.000 millones de dólares. La idea es que el comercio en línea actúe como catalizador de las ventas. Se prevé así un aumento del 21% en las ventas online de ropa usada en un plazo de cinco años, especialmente en Estados Unidos.

El informe también revela que un 37% de los consumidores han incrementado su gasto en prendas usadas en el último año, impulsados por el precio y la calidad de los productos. Son los miembros de la Generación Z los que están liderando este cambio. Muchos de ellos utilizan las tiendas y plataformas de segunda mano para acceder a productos de marca y de buena calidad a un precio más bajo del que tendrían si los adquirieran nuevos.

Los productos más buscados por los españoles

Los productos reutilizados que más compran los españoles son los libros. Hasta un 42% de los encuestados por Idealo para elaborar su informe, destacan que suelen comprar este tipo de artículos.

El segundo producto que más interés despierta es la moda. Un 39% de los españoles suele comprar ropa y accesorios de segunda mano. Le siguen los productos de electrónica reacondicionada, que interesan a un 33% de los encuestados.

Los datos de los estudios que se están llevando a cabo en el mercado de segunda mano, ponen de relieve que hay un creciente interés de los consumidores en los productos relacionados con la decoración y las reformas del hogar. Hasta el punto en que incluso Zara Home pone a disposición de sus clientes productos ya usados.

La segunda mano crece en el e-commerce

Ahora es mucho más común encontrar en las calles de cualquier ciudad pequeñas tiendas especializadas en moda de segunda mano, o grandes establecimientos como Cash Converters. Pero es en el entorno online donde realmente se está experimentando el auge de los productos usados.

Un reciente estudio destaca que hasta un 87% de los consumidores están dispuestos a comprar productos usados en línea. Las grandes marcas y las plataformas del sector lo saben, y están adaptando su modelo de negocio a la economía circular.

Un ejemplo es Amazon, que hace ya algún tiempo que ofrece a sus clientes la posibilidad de adquirir el producto que están viendo en una versión más económica, procedente de una devolución.

Las plataformas especializadas en el e-commerce de segunda mano están ganando terreno y se han vuelto muy populares. Su sencillez de uso, la seguridad y la calidad del servicio están impulsando a un número cada vez mayor de consumidores a utilizarlas.

Este fenómeno no le ha pasado desapercibido a Hacienda, que ha impuesto a las plataformas de compraventa de artículos de segunda mano la obligación de informar sobre las transacciones que se llevan a cabo a través de ellas.

En Vinted, Wallapop y plataformas similares, se llevan a cabo cada día miles de transacciones. Informar de todas y cada una de ellas sería especialmente complicado, por lo que el interés de Hacienda se ha limitado a aquellos que utilizan estos canales de forma habitual para vender productos.

Ahora, las plataformas de segunda mano tienen que informar a la Agencia Tributaria sobre los vendedores que hayan realizado más de 30 operaciones en un año a través de ellas, o que hayan obtenido un beneficio superior a los 2.000 euros.

El objetivo es que todas estas transacciones salgan a la luz y se pague por ellas los correspondientes impuestos. Evitando así que la segunda mano pueda convertirse en un sector regido por la opacidad y el dinero negro.

La Agencia Tributaria, las empresas y los consumidores se muestran ahora mucho más interesados en la compraventa de artículos de segunda mano que hace unos años. Un claro síntoma de que la economía circular ha calado a nivel social, y de que la tendencia hacia un consumo más reflexivo y sostenible no hace más que crecer.

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