sábado 19.10.2019
Sólo dos días sin fallos en la red

Cercanías desespera a sus usuarios con más de 80 incidencias en un mes

Durante el último mes se han registrado más de 80 incidencias, dos arrollamientos y cientos de retraso en la red de transporte más utilizada en la Comunidad de Madrid. Además, la activación del protocolo para episodios de alta contaminación en la capital ha empeorado la situación de una red obsoleta, con infraestructuras dañadas y con maquinaria envejecida

Escaleras fuera de servicio en Atocha.
Escaleras fuera de servicio en Atocha.

Cada minuto que pasa, Renfe Cercanías Madrid está un paso más lejos de los miles de usuarios que toman sus trenes cada día. Los madrileños están cansados de recibir un deplorable servicio que en multitud de ocasiones se traduce en retrasos continuados a sus respectivos puestos de trabajo. La cuenta oficial de Twitter de Cercanías es la encargada de informar a los viajeros de los posibles retrasos, demoras o incidencias que puedan producirse durante el servicio. Sólo durante el último mes, se han registrado más de 80 incidencias que han significado demoras leves, fuertes o incluso la suspensión del servicio. Sólo han existido dos días donde las redes han funcionado sin ningún tipo de problema. 

Los arrollamientos también han sido protagonistas con dos en los últimos 30 días, mientras que la activación del protocolo para episodios de alta contaminación por parte de Manuela Carmena ha hecho que resalten aún más las carencias de un transporte que no está a la altura de una comunidad como la de Madrid. Llegar puntual al trabajo, a la universidad o a una cita es un imposible para muchos madrileños que cada mañana se levantan con la esperanza de que en el muro de su red social, Cercanías no haya comunicado ninguna incidencia en su línea.

Las principales quejas de los usuarios con respecto a la red de Cercanías son los continuos retrasos que han de sufrir, sobre todo en horas punta. En este sentido, los más perjudicados son los ciudadanos del Corredor del Henares, según los datos que facilita Cercanías en la red social del 'pájaro azul'. Es raro el día que las línea C2 y C7 no sufra alguna demora por avería o fallo técnico. Son casi 50 las incidencias que han sufrido estos tramos durante el último mes. Los vecinos de Aranjuez también están desesperados no ya por los retrasos, que los sufren y mucho, sino por el tiempo que transcurre entre tren y tren, es decir la cadencia de paso.

Los retrasos en el paso de los trenes son una consecuencia de las múltiples averías que sufren unas máquinas obsoletas. "Demoras de 10'-15' entre las estaciones de Valdemoro y Aranjuez, en ambos sentidos, por avería de un tren en Valdemoro. Disculpen las molestias". Este es un mensaje del 10 de noviembre de 2018, pero el problema es que es una constante al revisar el historial de las demoras de todos los trenes. El tiempo de espera suele oscilar entre los 10' y 15', aunque han existido hasta de 45' y 20' e incluso servicios que se han suspendido por averías. 

De todos modos, que Renfe no informe de ninguna avería o demora no significa que en realidad no se estén produciendo retrasos. De hecho, hay muchos viajeros que se quejan precisamente de los mensajes tranquilizadores que lanza la empresa pública cada cierto tiempo para informar de que el servicio se desarrolla con normalidad. La desesperación es tal que hay algunos usuarios que han inundado el Twitter de Cercanías de quejas, hasta que estos les han bloqueado. 

Instalaciones envejecidas 

Los percances y deterioros también se producen en otras zonas de las estaciones. Por ejemplo, en Atocha, Chamartín, Sol o Recoletos es rara la vez que no se encuentra averiada una de sus escaleras mecánicas. De hecho, durante el pasado mes de agosto las diez escaleras mecánicas principales de Atocha, que conectan el vestíbulo con los andenes, no están operativas. Una gran pancarta en cada una de ellas impide el paso: “Escalera fuera de servicio”, rezaba el cartel. Pero ningún usuario afirmaba haber visto ningún operario trabajando en la reparación o en la mejora de las mismas. Lo mismo ocurrió en estaciones de igual importancia como la de Méndez Álvaro. 

Pero la escasez de confort no acaba en los exteriores. El interior es en algunas ocasiones mucho más incómodo que los retrasos y el inmobiliario deteriorado. Vagones con la calefacción en funcionamiento en pleno agosto y el aire acondicionado actuando en diciembre son casos extremos, pero que desgraciadamente ocurren a lo largo de un año.

Renfe Cercanías siempre ha intentado evitar realizar declaraciones y siempre se escuda en su discurso de que al final "es normal que se produzcan algunas demoras y averías a lo largo de un año”, pero la realidad es que la situación es cada vez más crítica con ciudadanos y usuarios más enfadados con el paso del tiempo, las demoras, las averías... Por su parte, el Ministerio de Fomento traspasa toda la responsabilidad de la problemática a la propia Renfe Cercanías Madrid.