domingo 23/1/22
ELECCIONES CATALANAS

Crónica de un acuerdo: se busca presidente

Tras la intensa jornada del 27-S, unas elecciones en las que el futuro de todo un país estaba en juego, las urnas dejaron unos resultados favorables a los partidos independentistas en su mayoría, pero no absoluta; lo cual permitió guardar una carta a favor de la esperanza para los que votaron en contra

Mas y Junqueras. | Imagen de archivo
Mas y Junqueras. | Imagen de archivo

Acabada la jornada del esperado y temido domingo del 27 de septiembre, el nuevo mapa de Cataluña se dibujaba con una victoria inminente de Junts pel sí con el 47,8% de los votos, contando con el apoyo de la CUP (que consiguió 10 diputados); mientras que los partidos en contra de la independencia aunaban el 50,62% de los votos en su totalidad. El gran ganador de los no independentistas, aunque muy lejos de la mayoría absoluta y de los resultados de Junts pel sí, con 62 diputados en el Parlament; fue Ciudadanos, consiguiendo hasta 25 diputados; seguido del PSC con 16 y Catalunya sí que es Pot y PP, ambos con 11 diputados.

Así las cosas, el panorama se planteaba más bien turbio, ante la necesaria puesta en marcha de negociaciones para elegir al nuevo presidente de la Generalitat. Poco a poco las opciones van cayendo, y con ellas las posibilidades de un gobierno a favor de la independencia; ya que de las conversaciones entre Junts pel sí y la CUP, partidos que se necesitan mutuamente para poder formar gobierno, solo se ha resuelto una condición, en este caso interpuesta por la candidatura de Unitat Popular: no apoyarán la investidura de Artur Mas.

Propuestas y alianzas

Por su parte, el partido liderado por Antonio Baños, con 10 escaños en el Parlament, ve frustrada la declaración unilateral de independencia, ya que, “iba ligada al plebiscito” y, por tanto, al fracasar éste, “no hay proclamación”. Aún así, la CUP cree que el proceso puede seguir adelante con otro ritmo, empezando por desobedecer leyes del Estado “que choquen con la soberanía popular catalana”. Baños apuntó que la CUP y Junts pel Sí pueden acordar los pasos a la secesión. Pero si el plan independentista parece, hasta el momento, viable, lo que más distancia ahora la CUP y Junts pel Sí es la presidencia; ya que el partido de Baños ha expresó con contundencia que no accederían a un gobierno presidido por Artur Mas, afirmación que cada vez se plantea más dubitativa.

Ante la postura de su colega independentista de no aceptar a Mas de nuevo como presidente de la Generalitat, Junts pel sí, que tiene este principio como inquebrantable; insiste en que con “un diputado más” podrían haber seguir adelante con su plan ante la abstención de la CUP. Pero ambas se necesitan para poder conformar un gobierno independentista, por ello, la propuesta con la que Junts pel sí trata de camelar a la CUP es garantizarles que asumirán algunas condiciones que interponga el partido de Baños en lo que al programa (esto es, ruta independentista y medidas sociales) se refiere.

Con respecto a Ciudadanos y su euforia por haber conseguido el puesto de segunda fuerza política en Cataluña; tras la venida arriba de su candidata, Inés Arrimadas, que terminó con la petición de unas nuevas elecciones la misma noche del 27-S, la formación naranja ha rechazado formar una mayoría alternativa y propone un acuerdo unitario de todos los partidos que defienden el encaje de España. Esto supondría la formación de un bloque de gobierno posicionado en contra de la independencia que reuniría a PP, PSC y Catalunya sí que es Pot, junto al partido de Albert Rivera; que ya ha obtenido la negativa de PSC y Podemos.

La tercera fuerza política, con 16 diputados, es el partido de Miquel Iceta. El líder del socialismo en Cataluña ha rechazado cualquiera de las dos opciones propuestas por las dos fuerzas dominantes en el Parlament. Es decir, ni votará a Mas como presidente para que siga la senda independentista y tampoco se unirá al frente común de PP y Ciudadanos. Los socialistas también han rechazado la propuesta de la CUP de un gobierno coral para la Generalitat; esto supondría la carencia de un jefe del Ejecutivo concreto, así el protagonismo estaría repartido en varias figuras; aunque se trata de una fórmula de gobierno aún inexacta que pretende ser una propuesta más al debate de la presidencia existente entre las dos fuerzas independentistas. Así, el partido de Iceta pretende poner su granito de arena en las medidas sociales y la recuperación económica, desde la minoría.

Por su parte, Catalunya sí que es Pot, tras desvincularse de la posibilidad de unirse finalmente al gobierno de Junts pel sí, tiene como objetivo principal liderar la "oposición de izquierdas" en el Parlament y trabajar para un buen resultado en las generales.

No en la misma línea trabaja el otro partido minoritario en el Parlament, el de los 'populares' con 11 diputados. La formación de Xavier García Albiol pretende alcanzar un acuerdo con la segunda fuerza, Ciudadanos, incluso también con el PSC; con un único objetivo: hacer frente al independentismo. Además de proponer futuras medidas que se adecúen a las de Inés Arrimadas, el PP pretende incidir en la importancia de un nuevo modelo de financiación.

Así las cosas, la situación se torna en una auténtica incertidumbre, a la espera de que cualquiera de las dos grandes apuestas para tomar las riendas de la Generalitat dé el primer paso adelante. ¿Será una alianza Junts pel sí- CUP o un bloque anti independentista Ciudadanos-PP?

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