miércoles, diciembre 7, 2022

Rajoy y el fútbol

Rajoy se irá al fútbol. Tendremos escena de palco. Antes se decía ‘tendremos escena del sofá’, pero ya no hay sofás sino butacones en los palcos de los mandamases. En el Parque de los Príncipes, España se medirá con Francia. Llevamos ventaja en parados, impuestos e incumplimientos. Tenemos recortes, privatizaciones y exclusión social.

La derecha francesa no lucha para defender sus derechos sino para impedir los de otros

El francés arrastra una manifa de cuidado contra la ley del matrimonio gay. La derecha francesa no lucha para defender sus derechos sino para impedir los de otros. Tampoco le sonríen a Hollande las encuestas, porque se ha despeñado por ellas en casi un año; ya no habla con fuerza en eso que llaman Europa; no defiende con dureza el crecimiento frente a la alemana. Tímidamente mantiene su defensa de ‘otras políticas’ y lo hace flanqueado, aún, por Monti y Rajoy. Pufff, se dirá antes de abrir la boca.

El martes verán juntos el fútbol y compartirán lo que previsiblemente puede ser, cuestión de estadística, una derrota y una victoria, aunque puede que quede todo igual, que es como si las circunstancias prefirieran que todo pasara cuanto antes y de la mejor manera. De Guindos caldea el ambiente: que se pongan de acuerdo pronto, dice vocinglero el ministro español. Y suena más a plegaria que a recomendación o a algo de mayor rotundidad.

Esto de Europa trafica con nuestro aburrimiento. No nos despeja las incógnitas y tampoco nos devuelve la tranquilidad, se limita a quitarnos el sueño, y si me apuran a torcer sospechosamente el rumbo de la historia: la generación siguiente se retrotrae en calidad de vida a la situación de la anterior a la última. Un desastre. El retroceso es económico, y social. En la crisis, los colchones ideados como muro de contención contra el desastre individual se han desvanecido en el alcantarillado de la administración.

Es posible que detrás de toda esta cantidad de nada ambiental se esté fraguando un cambio

Lo extraño es que mientras se producen los desahucios, se suceden los recortes, se planifican las privatizaciones de hospitales, se denigra la educación pública, se ofende a médicos y al personal sanitario y se intensifica la subida de precios y de impuestos a las rentas, mientras el paro crece y las oportunidades se evaporan, se suprimen servicios públicos y nos empobrecemos todos, no haya una reacción más importante entre la población. Curioso. Nos tenemos que conformar con los mensajes de Talegon, por citar alguien mediático y con furor.

Pero que nadie se confíe, es posible que detrás de toda esta inmensa cantidad de nada ambiental que nos absorbe se esté fraguando un cambio en las entrañas de este país. Y que en cualquier momento surja con fuerza un amplio movimiento que proclame, de nuevo, la verdad verdadera: La roja es la mejor, ¡viva la selección! ¡Viva Manolo, el del bombo! ¡Viva España y a por el gabacho!

Así estamos. Y eso lo sabe Rajoy.

Rafa García-Rico – en Twitter @RafaGRico – Estrella Digital

Rafael García Rico

NOTICIAS RELACIONADAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

Últimas Noticias