Jueves 20.09.2018
Los héroes de Tailandia

El buzo español dice que sedaron a varios niños de la cueva para evitar el pánico

El buzo español que participó en las labores de rescate de los 12 niños y su entrenador de una cueva de Tailandia ha revelado un detalle que muestra la dificultad de esta misión. Tuvieron que sedarlos para evitar que entraran en pánico 

Fernando Raigal, el buzo español que ha participado en la misión de rescate de la cueva de Tailandia ha contado hoy un detalle que todos desconocían. Tuvieron que administrar un sedante a los chicos y a su entrenador para poder rescatarlos sin que entraran en pánico.

La cueva estaba llena de pasos muy complicados, estrechos y oscuros. Su vida peligraba si, con las botellas de oxígeno, sufrían un ataque de ansiedad.

Por suerte, todo salió bien. El buzo español ha relatado que sentía un inmenso alivio cuando los oía respirar.

"No estamos seguros de si esto es un milagro, la ciencia, o qué. Todos, los trece jabalíes, están ahora fuera de la cueva", escribieron en su página de Facebook los rescatadores de la Thay Navy Seal. El apelativo cariñoso de jabalíes alude al nombre de su equipo de fútbol.

Llevaban 18 días atrapados en la cueva y muchos temían que el rescate fuera dramático sobre todo debido a las lluvias del monzón, a la debilidad de los chicos y a la muerte de uno de los buzos en las tareas de rescate.

Niño 3

Bombearon más de 100 millones de litros de agua fuera de la cueva antes de comenzar el rescate. Kobchai Boonyaorana, subdirector general del Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres del Ministerio del Interior, ha declarado que el nivel del agua en la cueva había seguido bajando, y que las precipitaciones producidas han sido menores de lo esperado.

Los niños y su entrenador se adentraron en la cueva el pasado 23 de junio, quedando atrapados a más de cuatro kilómetros de la entrada debido a las lluvias del monzón.  Trece buzos extranjeros de "clase mundial" y los Navy Seals de Tailandia han llevado a cano la operación de rescate. Dos buzos han escoltado a cada uno de los niños y al entrenador, de 25 años de edad. Antes de entrar en la cueva colgaban esta foto de sus manos unidas.

equipo rescate

A pesar de que los niños han estado recibiendo alimentos y medicinas desde que fueron encontrados, su falta de fuerza era una de las incógnitas porque no sabían si resistirían el difícil camino de salida.

Agua color café con leche

El agua en la cueva es fangosa y poco clara; un buzo la comparó con un café con leche. El laberinto no tiene luz exterior. Los niños han sido guiados por una cuerda, antorchas y escoltas.

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