lunes 16.12.2019
BARçA

Piqué y Alves, los grandes ‘ignorados’ del vestuario culé

Los dos futbolistas suelen hablar más de la cuenta delante de los medios o en el terreno de juego, pero parece que sus compañeros prefieren estudiar a otros

Mascherano, Alves y Pique, en un entrenamiento. (Archivo)
Mascherano, Alves y Pique, en un entrenamiento. (Archivo)

Los modelos de elección de los capitanes siempre traen mucha cola. Nadie sabe cuál es la forma ideal de repartir esta responsabilidad dentro de los equipos, mientras que el Real Madrid y el Barça utilizan criterios muy diferentes en esta selección.

El club merengue se deja llevar por la tradición y el brazalete lo porta siempre el futbolista que más años lleva en el primer equipo. Por eso, se puede dar la paradoja de que un hombre como Marcelo, que no destaca precisamente por sus dotes de mando, sea el segundo capitán del grupo.

Esto conlleva que el futbolista llevará el brazalete cuando Ramos no esté en el campo y que negociará con el presidente cuestiones como las primas, pero poco más. Una vez dentro del vestuario, Cristiano y Pepe mandarán muchísimo más.

En cambio, en el Barcelona los mismos que van a las reuniones son los que realmente mandan, puesto que estos jugadores son elegidos por sus propios compañeros, independientemente de la antigüedad, aunque en ocasiones los nombramientos se hagan más de cara a la galería que en la realidad. Nadie discute que Iniesta manda mucho menos que Messi, pero el argentino no tiene la necesidad de tener una prensa que le recuerde que es el D10S del Barça.

Piqué se queda con la miel en los labios

Sin embargo, otros jugadores que aceptan más gustosos este tipo de distinciones o incluso las necesitan para reafirmarse a sí mismos no las tienen. El año pasado, las salidas de Puyol y Valdés obligaron a reordenar el cuarteto de capitanes. Entonces, llegó el primer ‘desprecio’ a Alves y a Piqué, por parte de sus compañeros.

La elección de Messi era incuestionable por varias razones, pero los jugadores culés prefirieron colocar a Busquets como cuarto capitán, por delante de Alves y Piqué, cuando todos habían llegado al club en la misma temporada. Además, Busquets nunca fue un futbolista tan mediático como los otros dos y muchos pensaban que tenía menos carácter, una cualidad indispensable en el currículum del perfecto jefe del vestuario.

Después, Xavi se fue a Catar y otro espacio quedaba libre en la terna de ‘mandamases’. Entonces, todo el mundo pensaba que Piqué sería el elegido. Era perfecto para el puesto al ser un hombre de la casa. Además, el central catalán se había postulado para el cargo hace pocas semanas. "En un futuro me gustaría ser capitán del Barça", dijo como si ya se viese como el cuarto de la lista.

 Pero sus compañeros prefirieron a Mascherano. Busquets fue este martes el encargado de recontar los votos y de dar a conocer los resultados. Los medios leyeron la medida como una falta de consideración hacía Piqué, pero Luis Enrique hizo una matización interesante en la posterior rueda de prensa.

"Hay varios jugadores, no sólo ellos, que tienen un peso específico. Pero han decidido los futbolistas, como me gusta. Estoy contento por Mascherano, pero hay jugadores con peso específico que sin ser capitanes tienen voz y voto en el vestuario", apuntó el asturiano.

En cualquier caso, los dos jugadores con más derecho a sentirse ofendidos por esta medida son Alves y Piqué, puesto que Pedro (que también llegó en 2008) está pensando en otras cosas. Mascherano lleva dos años menos que ellos en el equipo y les ha adelantado por la derecha. Tal vez, la fama que tienen de ‘bocazas’ haya trascendido al vestuario y los jugadores azulgranas prefieran un estilo más comedido para representarles, por muy fijos que sean en las alineaciones del técnico.

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