viernes 20.09.2019
HABLAN EN EXCLUSIVA PARA ESTRELLA DIGITAL

Los 'cruzados' españoles contra el DAESH

Al menos dos militares españoles, uno de ellos aún en activo en la Brigada Paracaidista, luchan en Irak contra la expansión del Estado Islámico. Se han pagado su viaje y sus armas y conviven con los guerreros kurdos que batallan por recuperar su territorio del grupo terrorista. Uno de ellos cuenta su historia a Estrella Digital

Un AK47 pagado por él mismo, comida y techo de los ‘peshmerga’ y ganas de acabar con el Estado Islámico. Esas son las armas que tiene Simón de Monfort, nombre ficticio tomado de un cruzado francés del XIII, para luchar contra el grupo que se ha extendido su terror por Irak y Siria.

Es un ‘boina verde’, como se conoce a los miembros del Mando de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra, unidad en la que llegó a ser cabo primero, aunque ya no forma parte del cuerpo. Como él, también voluntario con los peshmerga, hay otro militar español de la Brigada Paracaidista que aún pertenece al Ejército, según aseguran fuentes de Inteligencia.

Han pagado unos 3.000 euros por el viaje, las gestiones y su arma y se incorporaron a la lucha casi nada más llegar a la zona, a solo unos kilómetros de las posiciones del DAESH.  “Por las noches, es habitual el intercambio de disparos, nos han lanzado granadas de mortero en varias ocasiones aunque no han llegado a alcanzar nuestras posiciones”, explica. 

Cruzados en el frente

En estos momentos, se encuentra al sureste de Kirkut a la espera de liberar junto al ejército iraquí un bastión del ISIS, la ciudad de Haweeja. “Estamos cinco días en la línea de frente y dos en la base, en un pueblo cercano donde descansamos y nos aseamos”, relata.

Los peshmerga, el cuerpo armado de los kurdos iraquíes en el que son voluntarios, les proporcionan comida y refugio. Descansan cuando pueden, siempre en el suelo, y la comida es “muy básica: arroz, tomate, patatas y esporádicamente garbanzos y algo de pollo”. Pero Simón no se queja: “los kurdos se desviven por nosotros”, asegura.

Seleccionado para luchar

Aunque suene paradójico, para ir de voluntario existe una selección. En este caso, Simón tramitó su colaboración a través de una organización asentada en Francia, Dewk Nawska France, una organización cristiana que gestiona todo lo necesario para la incorporación. “Firmas unos documentos donde aceptas ir como voluntario, sin percibir por ello remuneración alguna, como marcan las leyes”, cuenta.

Los ‘peshmerga’, según nos explica, les han proporcionado “una tarjeta de residencia y el permiso de armas correspondiente a un miliciano”. Sin embargo, oficialmente, el Gobierno Regional del Kurdistán iraquí dice no “reclutar” soldados extranjeros.

Sin miedo al ISIS ni a las represalias legales

A pesar de las autorizaciones kurdas, los voluntarios españoles no tienen muy claro si habrá represalias legales contra ellos, como ocurrió al volver a nuestro país a otros voluntarios que se unieron al PKK.

Simón asume que les “molestarán” cuando regresen, “ya que estamos en una lucha que debieran hacer los ejércitos de los países como España, en lugar de hacer oídos sordos a un genocidio, cuando no, siendo cómplices directos”, critica duramente.

Simón: "Estamos en una lucha que debieran hacer los ejércitos de los países como España, en lugar de hacer oídos sordos a un genocidio, cuando no, siendo cómplices directos"

“Si los cómplices, por acción u omisión, de este genocidio quieren juzgarnos, que lo hagan. Aquí hemos venido con todas las consecuencias y si asumimos morir o caer en manos del ISIS, no nos va a dar miedo lo que nos pueda suceder en España”, sentencia.

Su convencimiento para luchar contra el DAESH no es nuevo. En verano trató de venir por su cuenta, primero con un vuelo a Erbil y después a través de El Líbano, desde donde quería unirse a una milicia cristiana en Damasco. Pero no lo consiguió. Finalmente, y tras el proceso de selección, terminó llegando a Irak.

Cruzados

Efecto llamada

A pesar de cuentan con muy pocas horas con electricidad, consiguen tener conexión a internet, gracias a lo que retrasmite casi a diario lo que vive en Irak a través de la página de Facebook “Apoyo Voluntarios Españoles contra DAESH”. Quieren que su historia se conozca, algo que algunos expertos tachan de propaganda. 

La información que vierte cada día Simón en la página, gestionada por un amigo desde España, ha tenido una gran difusión e impacto y el contacto de personas interesadas en unirse como voluntarios ha sido enorme, nos cuenta el gestor del muro en Facebook. “No descartamos que haya más personas que se unan en los próximos meses”, asegura.

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