miércoles 16/6/21
MEDIOAMBIENTE

El monstruo del lago de Sanabria

Los fondos se están cubriendo de algas que se alimentan con los nutrientes de los vertidos. Las depuradoras construidas con fondos europeos hace casi quince años nunca han funcionado. La contaminación se ha instalado en el lago

El agua turbia del lago de Sanabria.
El agua turbia del lago de Sanabria.

El lago de Sanabria en la provincia de Zamora era casi cristalino, rodeado de montañas, con una superficie de más de veintidós mil hectáreas y un fondo limpio de granito que ahora está cubierto por una masa verde de algas y residuos que han enturbiado el agua. Un paraíso natural de gran atracción turística que en apenas quince años se ha convertido en una zona contaminada. “El agua está llegando desde hace años prácticamente sin depurar. Son todas las aguas fecales que llegan de cuatro depuradoras que nunca han funcionado. Hace dos años empezó a verse cómo el agua comenzó a ponerse de color verdoso, se empezó a notar un cambio y ese cambio se ha acentuado sobre todo en este último año”, explica Antonio Guillén, doctor en Biología y coordinador de los trabajos de investigación de la Estación Biológica Internacional Duero-Douro (EBI).

En el año 1996 la Junta de Castilla y León adjudicó la construcción de un sistema de depuración en el lago apoyado con fondos de la Unión Europea que comenzaron a funcionar en el año 2000 para garantizar la limpieza del agua. “Nos da lo mismo si el coste fueron cuatro o seis millones de euros, lo que sí sabemos es que fue una construcción ineficaz y nefasta. Se construyó sin pendientes, con diferentes anomalías que hicieron que el sistema dejase de funcionar al año siguiente de su construcción. Se han producido vertidos todos los años desde su construcción ¿Cómo es posible que para una obra de semejante coste la Junta no haya habilitado un seguimiento adecuado que hubiera impedido esa construcción negligente?”, se pregunta David Salvador, portavoz de la Estación Biológica Internacional (EBI).

De hecho, fue el propio Guillén, colaborador de la EBI, el que descubrió los vertidos. Todo comenzó en el año 2002 con una investigación sencilla para explorar el agua y ampliar los conocimientos biológicos del lago. “A las cuatro semanas de empezar a investigar me di cuenta que había algo raro allí y ese algo raro dominaba de manera casi absoluta. Un alga microscópica que no tendría porque estar allí, está tanto en el fondo como en la superficie y es la que le está dando esa coloración verdosa al agua que ahora se ha acentuado. Estuvimos cuatro meses estudiando en profundidad qué es lo que podría estar ocurriendo y fue cuando averiguamos que las depuradoras no funcionaban, que llevaban muchos años sin funcionar, que había cinco puntos de vertidos y que había otro tipo de vertidos esporádicos". Fue entonces cuando se puso en contacto con la Administración para ayudar a solucionar el problema, pero la respuesta fue la contraria: “La respuesta que tuvimos de la administración fue intentar desacreditarnos y machacarnos diciendo que nuestra investigación no tenía fundamento, que no tenías pruebas y que todo está de maravilla”.

¿Dónde están los fondos europeos?

Desde que se destapó el problema, la Junta de Castilla y León ha evitado reconocer las negligencias de las depuradoras y la presencia de vertidos en el lago. Su estrategia se ha basado en la negación. “Este tema tiene ingredientes de una novela negra. El problema es que los fondos europeos que llegaron no de destinaron al fin al que tenían que destinarse. Hay unas responsabilidades penales y políticas muy serias. No se han arreglado las cosas precisamente porque sería reconocer que los fondos no se han invertido correctamente, por eso la administración dice que todo está perfecto y que el agua está de maravilla”, comenta Guillén. 

Sin embargo, existen distintos informes oficiales que afirman que las depuradoras dejaron de funcionar casi desde el inicio de su puesta en marcha y que las negligencias en la construcción son las que han provocado que el agua esté ahora contaminada. Uno de esos análisis fue solicitado a la empresa Euroestudios por la propia Junta de Castilla y León en el año 2006. Los datos que reveló el informe son demoledores y afirman que “el sistema de saneamiento de los núcleos del entorno del Lago de Sanabria no funciona correctamente dados los resultados del agua residual tratada. El mal funcionamiento del sistema se debe a los problemas derivados de defectos en el diseño y ejecución, así como por una falta de mantenimiento de la red”.

La Junta de Castilla y León mantuvo oculto este documento ocho años. “Este informe que es suyo y que encargaron ellos mismos tenía un resultado que era impresentable, que decía que todo el sistema está deficientemente diseñado y construido y que nunca ha funcionado. Que no funciona en su integridad, nada de pequeños fallos o vertidos puntuales como dicen ellos”, explica Salvador.

Desde la EBI denuncian que el gobierno regional tiene contrato con una empresa desde el año 1987 que se encarga de controlar el lago que no realiza los análisis de forma correcta. “La adjudicataria de los controles de las depuradoras es una empresa vinculada a la Junta de Castilla y León desde el año 1987. Se llama Riotera S.L y fue contratada a razón de 143.000 mil euros al año. Una empresa que evidentemente no ha hecho ese control porque el tenía esa competencia y no ha alertado a nadie de que las depuradoras no están bien. Por eso, lo primero que tiene que hacer esta empresa es devolver el dinero”, asegura Salvador.

ESTRELLA DIGITAL ha intentado hablar con la Junta de Castilla y León para conocer su versión de los hechos, pero no han atendido las llamadas.

Lío de competencias

La Junta de Castilla y León siempre ha defendido que las competencias del lago pertenecen al municipio de Galende. Sin embargo, la EBI asegura que el propio alcalde, Jesús Villasante, comunicó el problema al gobierno regional sin éxito: “Hay documentación con pruebas de que el propio alcalde, que es del mismo partido, apunta directamente a la Junta como responsable de la negligencia. Les expuso el problema desde hace años y es la Junta la que se ha negado a resolver el problema. Una cuestión ridícula porque al fin y al cabo la Junta es responsable de mantener el estado ecológico del agua y está obligada por ley a ello, a velar por el ecosistema”.

Por el momento el caso ya se encuentra en los tribunales. El pasado mes de abril el Juzgado de Puebla de Sanabria (Zamora) abrió diligencias por delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente en el Lago de Sanabria, a raíz de la investigación de la Guardia Civil iniciada a partir de la denuncia interpuesta por la Estación Biológica Internacional en diciembre de 2013. La EBI considera que las depuradoras deben ser arregladas inmediatamente porque la situación del lago es crítica. “Si se sigue vertiendo el lago puede morir y desaparecer. Se puede convertir en una masa de agua verde con algas, que pierda esa calidad que tiene y que le corresponde como lago de montaña”, advierte Guillén.

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