DUDAS SOBRE LA POSIBILIDAD

Prescindir del carbón y la nuclear al mismo tiempo

Descarbonización y desnuclearización: acuerdo de mayorías sociales sobre ambos, pero ¿es posible?

Central térmica de Andorra.
Central térmica de Andorra.
Prescindir del carbón y la nuclear al mismo tiempo

La generación eléctrica con carbón tiene en el informe de la Comisión de Expertos sobre escenarios para la transición energética, e mismo tratamiento que se viene señalando desde hace meses para el carboon español: su desaparición.

El informe apunta a que con los precios de los combustibles del escenario central y el precio del CO2 de 50 euros por tonelada previsto en el mismo, la participación de esta tecnología en el mix eléctrico sería nula, por lo que prevé la desaparición del carbón en el mix eléctrico en el año 2030.

El informe, por lo tanto, asume la descarbonización y que las renovables “podrían suministrar la práctica totalidad de la generación eléctrica” .

Los sondeos realizados en España suelen definir la opinión ciudadana al respecto: un 62% apoyaría el cierre de carbón y un 72% el cierre ordenado nuclear.

¿Se puede prescindir a la vez de ambas fuentes de energía?

En Greenpeace consideran que si y se apoyan en un informe del Instituto de Investigación Tecnológica (IIT) de la Universidad de Comillas de Madrid par demostrar que es posible, tan cerca como en 2025, cerrar todas las nucleares y las térmicas de carbón.

El informe defendido por Greenpeace valora un aumento de la capacidad de interconexión o del bombeo hidráulico, y también se ha evaluado el efecto de la carga inteligente de los vehículos eléctricos o de la activación de la demanda

La diferencia del coste total de un sistema sin carbón ni nuclear con un crecimiento de la demanda eléctrica contenido (por la eficiencia energética) y alto porcentaje de renovables frente al contrario es de apenas 186 millones de euros, diez veces menos que la mala gestión de Castor, sin contar los intereses.

Esta es la cifra que afirma Greenpeace. Es alrededor del 1,8%, por lo tanto si lo que reflejara el precio de la luz fueran los costes, la luz no subirá apenas nada, nos ahorraríamos un montón de dinero que pagamos entre todos por culpa de usar estas fuentes tan contaminantes, y además tendríamos un sistema eléctrico limpio y renovable.

El cierre de nucleares, el precio y el CO2

Por el contrario, la Comisión de Expertos sobre escenarios para la Transición Energética estima que el cierre adelantado de las centrales nucleares duplicaría las emisiones de CO2 en el sector eléctrico y elevaría el precio de la electricidad en un 20%. 

Los expertos consideran que alargando la vida de las centrales nucleares en 10 años se evitaría el desequilibrio entre ingresos y gastos del Fondo de Enresa previsto para el desmantelamiento de las centrales. También señalan que corresponde al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) determinar la capacidad técnica de cada instalación para continuar su operación en condiciones de seguridad.

Los expertos advierten de que el cierre de las centrales nucleares supondría un incremento de las emisiones de CO2 lo que equivaldría a duplicar sus niveles respecto del año base; además, se incrementaría el precio del mercado eléctrico en torno a un 20% (entre 2.000 y 3.000 millones al año); no incrementaría la cuota de renovables de forma significativa (del 29,7% actual a 30,6%) y el índice de cobertura de la demanda máxima de potencia, en ciertas condiciones extremas, podría caer hasta 0,86 (cuando el objetivo es 1,1), lo que exigiría acometer inversiones en potencia firme adicional.

En definitiva, la Comisión considera que, en relación con los distintos desmantelamientos de centrales nucleares que haya que acometer, resulta necesaria una planificación adecuada, y con la suficiente antelación, para optimizar técnica y económicamente los recursos disponibles para llevar a cabo, tanto la gestión del combustible gastado, como la ejecución de dichos desmantelamientos.

Fiscalidad ambiental

Los expertos concluyen que la fiscalidad ambiental es la vía para descarbonizar todas las modalidades de transporte, la principal fuente de emisiones contaminantes en España, y subrayan que mientras se instaura el impuesto al CO2 que sugieren, se debe incrementar notablemente el tipo impositivo aplicable al gasóleo. Prevén que en 2030 habrá 2,4 millones de coches eléctricos e híbridos enchufables (un 10% del parque) pero matizan que el dato, muy por debajo de las previsiones de los países del entorno, es mejorable si bajan los costes, o se apoya el despliegue de puntos de recarga.