lunes, diciembre 5, 2022

«Camera Café»: diez años no es nada

Ernesto Sevilla debuta en la dirección con la película «Camera café» que recupera, diez años después, a los personajes de la mítica serie del mismo título para regalar a los fans pedazos de las vidas de los protagonistas que siempre se habían sobreentendido, imposibles de contar en aquellos capítulos de diez minutos.

«Lo más difícil fue pensar qué película queríamos hacer, tenía que mantener el costumbrismo, el humor, pero también tenía que ser surrealista. Había que ser fiel a la serie pero teníamos que aportar algo», ha dicho el director, para quien era prioritario que los elementos que aparecieran en la película ya estuvieran en la serie.

Con Sevilla -muerto de los nervios- a la cabeza, el equipo al completo participó este mediodía en una rueda de prensa en Málaga, donde la cinta se estrena en la Sección Oficial, no competitiva, por el 25 aniversario del festival de cine.

Protagonizada por Arturo Valls, Ana Milán, Carlos Chamarro, Joaquín Reyes, Carolina Cerezuela, Marta Belenguer, Alex O’Doherty, Manuel Galiana, Esperanza Pedreño y Esperanza Elipe, con Ingrid García-Jonsson, Javier Boter, e Ibai Llanos incorporados al reparto, «Camera café» no solo respeta la propuesta original, sino que sube la apuesta centralizando la acción en la vida de Quesada.

Y con ellos, Manuel Galiana, que se incorpora en el papel que desempeñaba Luis Varela, cuya edad no le permitía seguir el trajín de un rodaje largo, pero sí aparece en un cameo.

Arturo Valls ha explicado que la película fue un encargo que todo el elenco recibió con entusiasmo; el único que declinó participar fue César Sarachu (Bernardo) quien, no obstante, participa en la película de la mano de Esperanza Pedreño (Cañizares)

Reyes, Miguel Esteban y Sevilla firman el guion de esta comedia que devuelve al espectador al pasillo de la mítica oficina, en esta ocasión con el mundo de Quesada (el empleado vago y listillo que se escaquea en cuanto puede) como centro de la trama, un punto de apoyo para los guionistas, ha explicado Reyes, «para ayudarnos, porque el personaje de Jesús era susceptible de crecer y ya venía con sus cosillas»

Y tenía sus complicaciones, agrega Sevilla, «porque no podíamos sacarlos de la oficina, si los sacabas -dice-, la serie perdía su identidad».

 

En la película, la oficina va a vivir cambios, como cabe esperar, de lo más inesperados y surrealistas; Quesada, Julián, Marimar, Cañizares, Victoria y el resto de los empleados se enfrentan a una crisis importante.

En el momento más crítico, con nuevos directores y directoras en la empresa, las sucursales de España y Portugal tendrán que rivalizar para sobrevivir pues sólo podrá continuar abierta una de ellas.

En medio, la historia personal de Quesada, un fracasado que no quiere reconocerlo, admirador de Albert Rivera y padre de dos niños que, sin darse cuenta, se le han convertido en adultos: Ingrid García-Jonson e Ibai Llanos, dos improbables hermanos que Quesada luchará por recuperar.

«La película tiene acción, drama, terror», añade Valls, quien ha dicho -aunque podría ser mentira- que se envió a Albert Rivera el guion de la serie, por si quería participar, «pero dijo que tenía mucho lío», ha dicho el actor, productor y presentador, protagonista de la película.

Junto a los gags que tenían como protagonista a Rivera, el público de Málaga ha aplaudido los «momentos musicales» con Karina, que se interpreta a si misma, y que fue de las intérpretes más disciplinadas, ha dicho Sevilla, porque nunca se quejó aunque siempre le tocaba rodar de noche.

«Ese clip -en el que canta Karina- fue algo que muchos cuestionamos, incluso rodando dudamos», señala Sevilla, aunque acepta que le apetecía que el público sintiera el escalofrío de pensar: «¿pero que ahora se van a poner a cantar?».

«Nadie nos pidió que retomáramos la serie, Francia hizo una versión, pero sí notamos que una pieza que hicimos en pandemia para animar a la gente que se quedara en casa fue muy seguida y elogiada», indica Valls.

Por su parte, Ana Milán, «la malvada de España», según se autodefine, reconoce que cuando llegue la cinta a plataformas va a pasarla deprisa hasta el momento Kill Bill donde su personaje mantiene una lucha a katana con su rival en la empresa.

«Victoria me estaba esperado ahí, subida a los tacones», ha dicho la artista, desplegando el espíritu de su personaje, la mandona jefa de producción, que se ve «obligada a mantener a raya a toda esta pandilla de vagos. Si curraseis más -dice a sus compañeros- no sería así de mala».

También en la rueda de prensa, Ingrid García-Jonson, que ha defendido a su personaje, la hija de Jesús Quesada, «una chica que ya es mayor y ha resultado ser avispada y sabe desenvolverse en la vida», a pesar del padre que le ha tocado.

De cara al estreno, el viernes 25 de marzo, Arturo Valls ha señalado que el único interés de la película es «que la gente olvide sus problemas y empiece a pensar en los problemas mentales de los creadores de la serie». 

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