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Tarjetas de visita, cómo crear un impacto positivo a un coste mínimo

Pilar Moreno | 19 de febrero de 2019

Estamos sin duda en la era digital, y gran parte de nuestra vida, nuestras relaciones e interacciones, suceden en Internet

Pero esto no resta importancia, ni mucho menos, a los encuentros cara a cara, a las conversaciones en el mundo real, que nos dan una confianza que difícilmente podemos tener frente a una pantalla. Y la forma en que podemos sellar estos encuentros y darles una continuidad es facilitando nuestros datos de contacto a nuestros interlocutores.

Una forma tradicional, cómoda y elegante de hacerlo es entregando una tarjeta de visita. Se trata de un soporte discreto y funcional en el que, además de entregar nuestra información de contacto, podemos aprovechar para transmitir sensaciones, imagen de marca y empatía en quien lo recibe. Para ello podemos crear nuestras propias tarjetas de visita en imprentaonline.net, página especializada en este ámbito.

 

Creando nuestras tarjetas en la propia página

En la página web podemos escoger entre gran variedad de opciones, entre las que están el tamaño, textura y colores de las tarjetas, así como elegir el diseño de las mismas. Hay diseños genéricos disponibles, podemos subir alguno de nuestra creación o encargar uno personalizado. También es posible solicitar tarjetas troqueladas, con formas personalizadas, con bordes redondeados, etc.

Si es la primera vez que vamos a realizar una tarjeta de presentación, podemos encontrar información sobre esta temática en el blog de la imprenta. Una vez hayamos encontrado un diseño adecuado, simplemente hay que escoger la cantidad de tarjetas que nos interese y hacer el pedido, que llegará a la dirección que indiquemos en la página web. A mayor número de tarjetas, más ventajoso será el precio obtenido por unidad.

La importancia de ser originales

Para conseguir la mayor efectividad con una tarjeta de visita, es interesante buscar la originalidad. Realizar un diseño que resulte ingenioso, atractivo, que haga que la propia tarjeta tenga un valor en sí misma por la creatividad que refleja. Una marca de vinos, por ejemplo, puede poner en sus tarjetas un diseño que recuerde a la mancha que deja una copa de vino sobre un mantel.

Una tarjeta original puede conseguir que quien la recibe desarrolle una mayor simpatía hacia nosotros o nuestra marca, y ayudar a que decida conservarla. Por tanto, es interesante buscar una idea novedosa y ajustada a nuestras necesidades, y aplicarla a la tarjeta de visita. Detalles como utilizar un formato vertical en lugar de uno horizontal, pueden diferenciarnos y hacernos destacar entre la competencia.

Cómo utilizar las tarjetas de visita

El uso y entrega de las tarjetas de visita tiene un protocolo a seguir, no es como un flyer que entregamos a discreción. Lo primero a tener en cuenta es disponer de un tarjetero o porta tarjetas, para evitar que las tarjetas se deterioren o presenten dobleces. Frente a otras alternativas, un tarjetero da imagen de profesionalidad y detallismo.

Debemos evaluar también a quién entregamos nuestras tarjetas, ya que el repartirlas sin criterio alguno puede dar una imagen negativa, de desesperación. Además, no hay que olvidar que tienen un coste, y por tanto deberíamos entregarlas solamente a personas que, según nuestro criterio, vayan a darles valor.

 

 

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