miércoles 23/9/20
Y con barracudas

Los baños desnuda entre serpientes de Carmen Lomana

La exconcursante de Supervivientes sigue esperando que Belén Esteban y Kiko Matamoros le paguen lo mucho que le deben

Carmen Lomana.
Carmen Lomana.

Más tranquila ahora que cuando le dio por su faceta política, Carmen Lomana ve ahora los toros desde la barrera y, mientras espera que Belén Esteban y Kiko Matamoros le paguen los 30.000 euros que le adeudan cada uno de ellos, según sentencia judicial, no tiene problemas en recordar qué fue lo mejor y lo peor de su paso por Supervivientes.

La ahora colaboradora del programa de COPE de Cristina López Schlichting cree que la gente tenía de ella "una imagen distorsionada" y que nunca se veía en los vídeos en los que aparece, por lo que confiesa que "cuando volví de Supervivientes nunca me molesté en ver los vídeos".

carmen

Para ella, aquella etapa fue "durísima y maravillosa, pero la repetiría sin dudarlo", sobre todo porque "estar seis días sin probar nada más que agua, estar bajo la lluvia, el viento o tirada en el suelo… es un pulso contra ti misma, pero es maravilloso tirarte todas las noches en la playa y que tu cielo fueran las estrellas".

Carmen Lomana ha desvelado que practicaba nudismo en la isla por aquello de "volver al Paleolítico", y que para ello tenía que contar con alguna ayuda, "pedía a los cámaras que me respetaran y me metía desnuda al mar entre barracudas y serpientes de mar…".

Lo peor de aquella experiencia fue cuando el equipo del programa le comunicó que su madre había sufrido un ictus, "llevaba seis días sin comer, me dice esto y me desmayé". Para recuperarse pidió una Coca Cola pero se la negaron, "solo me ofrecieron agua. Muchos pensaban que si te ponías malo te daban de comer y no, te pinchaban suero".

Tampoco le gustaron nada los ataques posteriores a su participación que recibió sobre todo desde Sálvame y en el programa de entrevistas para YouTube Entre tú y yo, con Carlos Benedito. Por los primeros, la empresaria interpuso una demanda a Kiko Matamoros, Belén Esteban y Mila Ximénez por injurias y calumnias, y éstos fueron condenados por el Tribunal Supremo a pagarla una cantidad de 120.000 euros, de los que 60.000 recaían en Mila, 30.000 en Belén y los otros 30.000 a Kiko. 

Hasta ahora sólo ha cobrado de la primera y ella cree que "no me pagan por haber sido demasiado buena porque no quise denunciar ni a la cadena, ni a la Fábrica de la Tele, ni a Jorge Javier. Lo habían permitido porque daban audiencia y la audiencia da publicidad". Además, según dice, el programa de Telecinco la vetó desde entonces. 

Comentarios