jueves 22/10/20
EL NUEVO 'HéROE' TELEVISIVO

Las diez razones del éxito de Bertín Osborne

Ha triunfado en televisión en dos siglos distintos y lo mismo en las cadenas privadas que en las públicas

bertin
Bertín, relajado en una de sus entrevistas.

Decía el novelista, aventurero y político francés André Malraux que "no tarda nueve meses, sino sesenta años en formarse un hombre". A esa edad, Bertín Osborne ha demostrado que no sólo puede haber segundas juventudes, sino hasta terceras. Y si sigue renovando -ya le han ofrecido otros 18 programas- hasta cuartas.

El cantante, actor, presentador y hasta aristócrata (es heredero del título nobiliario de conde de Donadío de Casasola), se ha convertido en el presentador revelación de la temporada. Le avalan los 3.360.000 espectadores y el 17,8% de cuota de media en las 11 entregas emitidas de 'En la tuya o en la mía', y sin contar que este miércoles recibe la visita de Pedro Sánchez y la próxima la de Mariano Rajoy. De paso, Osborne se ha erigido en el hombre a buscar por el resto de programas televisivos (con su visita, 'El Hormiguero' batió su récord histórico de espectadores).

Todo comenzó con una llamada de Pablo Carrasco, exdirectivo de Contenidos de TVE y actual director del programa y de la productora Proamagna, para que Bertín fuera de invitado a un programa. Carrasco cuenta que Osborne le llamó y le dijo: "Oye, la próxima vez no me llames para ir de invitado, llámame para presentar un programa". Y a fe que lo hizo. Más de uno ya le ha propuesto para una estatua en Prado del Rey, habida cuenta de que la cadena, por sí solita, lleva en este mes de diciembre una media de 9,7% de cuota, casi la mitad que 'En la tuya o en la mía'.

Lo curioso es que ese "tufo a naftalina" que más de uno dijo que desprendía TVE cuando le contrató otra vez, como ese regreso al pasado que suponía su nombre unido a los de Sanchez Dragó, Ramón García o José Luis Moreno, se ha transformado en 'gloria bendita' para la casa, que no ha regateado a la hora de la renovación (un 27% más que en la primera temporada tanto para la productora como para el propio presentador, que ya entonces percibió 10.000 euros por emisión).

Al único que no ha sorprendido el éxito del programa ha sido a Bertín, que más de una vez ha recordado que los registros que tiene ahora 'En la tuya o en la mía' eran casi la mitad de los que obtuvo en su día con formatos como 'Contacto con tacto', en Telecinco, o 'Lluvia de estrellas' y 'Menudas estrellas', en Antena 3. Su fórmula ha funcionado tanto en las privadas como en la pública. ¿Por qué? Eso es lo que intentamos desvelar ahora en el siguiente decálogo.

Decálogo del éxito 

1. Cae bien. Por mucho que unos cuantos le hayan identificado siempre como el típico 'señorito andaluz', los que él dice que ya no existen ("sólo conozco a uno, que vive de las rentas porque no gasta nada"), Bertín es un tío simpático que no ha hecho mal a nadie, salvo quizás a una parte de la Administración Pública (en 2003 fue condenado a pagar 900.000 euros por un delito de alzamiento de bienes y a un año de cárcel, donde no ingresó por ser su primera condena). 

2. Tiene tirón físico. Pese a sus 60 años, el cantante sigue manteniendo ese físico que enamoró a muchas jovencitas hace 35 años, cuando grabó el siempre recordado 'Amor mediterráneo'. Los años pasan también para él, pero ahora todavía alguna jovencita, hija de aquellas, sigue considerándole 'guapete', de la misma manera que lo siguen haciendo todavía sus madres. 

3. Es mediático. Antes de ser ahora entrevistador, Bertín ha sido siempre un personaje conocido, ya fuera por su faceta como cantante o por su vida personal, ligada a la aristocracia. No sólo le invitan ahora a otros programas sino que nunca ha dejado de serlo desde el citado éxito musical que le lanzó al estrellato.

4. Es sincero. Lo que piensa, lo dice. Le guste o le disguste a quien esté frente a él, como bien pudo verse la pasada semana en la Cadena SER, donde se 'encabronó' con Gemma Nierga y donde reivindicó que en vez de tanta 'Memoria Histórica' lo que había que hacer es olvidar, como él había hecho con sus siete tíos carnales que dice fueron asesinados en Paracuellos. Tampoco se ha olvidado su rifirrafe con Beatriz Montañez al discutir sobre la situación de Venezuela y por defender ésta a Pablo Iglesias.

5. No es Ana Pastor. El invitado que va a su programa sabe que va a ser bien tratado, que no se van a abordar temas que le pongan en un brete y que van a poder hablar sin que se les interrumpa. Todas las cosas que, por ejemplo, se le reprochan, por no hacerlas, a la presentadora de La Sexta.

6. Sabe escuchar. No es fácil hoy en día tener esta cualidad. Mientras muchos ni lo hacen, pensando ya en la siguiente pregunta que van a formular, Bertín no lanza afirmaciones ni apostilla las repuestas, pero sí les cuestiona, si es preciso, por algo que han dicho. Con ello logra que los invitados estén más cómodos y, por ende, que se abran más y confiesen cosas que quizás no relatarían a otros. Él es el primero que hace confesiones y que sabe reírse de sus defectos. No sólo lo agradece el programa, en forma de audiencias y de ser 'trending topic' cada miércoles, sino también el telespectador, que puede disfrutar más.

7. Saca 'cotilleos'. Empezando por las casas por dentro, tanto la suya como la de sus invitados. Sabe que a la gente que ve hoy en día la televisión le gusta descubrir cosas íntimas de las personas famosas, y él lo mismo consigue que revelen por qué tienen un cuadro determinado, cómo son sus dormitorios o que cuenten cosas íntimas de sus vidas, como si alguna vez se han emborrachado, robado o la lista de hombres que han estado en sus vidas, como hizo Carmen Martínez Bordiú.

8. Conquista con la música. Y no solo su 'Buenas noches señora, buenas noches señora', sino por la del programa en sí, con versiones de éxitos reconocibles que atrapan al espectador. Los 25 o 30 fragmentos que suenan en cada programa nos recuerdan que TVE también fue en su día una cadena musical, con espacios que ya han dejado de existir en la casa. 

9. Elige bien. Una cualidad que no sólo afecta a Fabiola, su mujer desde 2006, una modelo venezolana veinte años más joven que él. Sabe escoger a los invitados que lleva al programa. Todos gente con tirón, que tienen sus seguidores y que hacen que la gente quiera verlos en un ambiente más recogido e íntimo. Habrá que ver si los dos políticos que vienen ahora, y que casi le han sido impuestos, mantienen esa racha. 

10. Por no buscar titulares. Aunque los consiga (no hay semana en la que no se hable de lo que se ha dicho en casa de Bertín o de su invitado), él no busca captar audiencia polemizando con su entrevistado. Él quiere que esté a gusto y no sólo logra eso sino también que todo aquel que lo vea desde sus casas también lo esté.

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