Miércoles 19.06.2019

¿Por qué dormimos menos cuando nos hacemos mayores?, según Telemedical

Todos hemos escuchado en alguna ocasión eso de que a medida que cumplimos años necesitamos menos horas de sueño, que las personas mayores duermen menos, pero ¿cuáles son las causas? 

Existen diversas teorías que provienen de distintos estudios para intentar dar una explicación científica de por qué los ancianos pierden la capacidad de dormir de forma continuada, por qué desciende el tiempo total de sueño y, además, las horas de sueño se distribuyen a lo largo del día en forma de siestas.

Este cambio responde a una modificación en el sueño no REM, que sufre un decremento progresivo que llega a ser bastante significativo del sueño lento profundo, y este descenso, a su vez, se compensa con un aumento de la cantidad de sueño lento superficial, es decir, las pequeñas siestas.

Un estudio que se llevó a cabo por investigadores de la prestigiosa Universidad de California en Berkeley (UC Berkeley), y que ha sido publicado en la revista Neuron, indagó acerca de por qué las personas mayores dormían menos y sugirió que la causa, como ocurre tras muchas funciones que se ven trastornadas con el paso del tiempo, era el envejecimiento del cerebro humano que era incapaz de proporcionar el descanso diario necesario.

En este sentido, dejaba en entredicho esa afirmación de que a medida que la edad avanza necesitemos dormir menos, sino que nace una incapacidad física del cerebro para proveerles de las horas necesarias de sueño.

Cómo conseguir un sueño de calidad; pautas que ayudan a dormir mejor

Sin embargo, y esto es extensible a cualquier edad, aunque no podamos luchar con las causas que el envejecimiento tiene en nuestro modo de dormir, sí que podemos buscar fórmulas para propiciar la conciliación del sueño y ayudar de este modo a nuestro cerebro a conseguirlo con más éxito.

En este sentido y en general para cualquier asunto a tratar, especialmente en materia de salud para ganar en calidad de vida, lo más importante es la información, y para ello existen sitios webs tan interesantes como Telemedical, que no solo nos ofrecen productos novedosos y exclusivos que favorecen nuestro descanso, sino que tienen un blog dedicado a los cuidados para mantenernos sanos que es sumamente interesante. 

El objetivo prioritario de esta empresa de especialistas en salud es brindar un buen servicio a sus clientes y para ellos les ofrece una atención sumamente cuidada que tiene muy en cuenta sus opiniones sobre Telemedical a la hora de proporcionarles nuevos productos de salud y descanso, como son los colchones y las bases de descanso. Y es que está comprobado de que la idoneidad de una buena base sobre la que recostarnos incide directamente en nuestra calidad de sueño y, por tanto, de vida.

Así que nuestro primer consejo para todos aquellos que tengan problemas para dormir, y no solo a causa de la edad, es que revisen la superficie donde están descansando para comprobar si esta se adapta a sus necesidades.

En segundo lugar, lo más importante según los expertos es conseguir una buena rutina de sueño. Esto implica levantarse todos los días a la misma hora, sin importar que sean fines de semana o vacaciones, respetando los ciclos de sueño y vigilia.

Igualmente, no se debe dormir durante el día, y si es estrictamente necesario, reducir la siesta a un máximo de 20-30 minutos para poder continuar con nuestros quehaceres diarios. Una buena rutina diaria para conciliar mejor el sueño incluye la práctica de ejercicio físico cada día, ya sea pasear o caminar a paso ligero, montar en bicicleta, nadar o bailar, las opciones que más nos gusten, pero que impliquen movimiento al menos de carácter moderado, según las condiciones físicas de cada individuo y sus posibilidades.

Cuando tenemos problemas para conciliar el sueño se deben evitar todo tipo de bebidas estimulantes, como el café, el té, los refrescos de cola, y también se debe suprimir la ingesta de bebidas alcohólicas durante la noche.

El agua es la bebida más sana que podemos ingerir en cualquier etapa de nuestra vida, pero aun así se evitará beber en abundancia cuando este cercana la hora de ir a la cama con el fin de evitar las micciones nocturnas que nos obligar a levantarnos y, en muchas ocasiones, hacen que nos desvelemos.   

En cuanto a la cena, deberá hacerse al menos dos horas antes de irnos a dormir, y si sentimos hambre antes de acostarnos, podemos tomar algo ligero, como un yogur. Si tenemos el mal hábito de fumar, lo más recomendable sería dejarlo progresivamente, pues afecta negativamente a nuestra calidad de vida en general, y a la del sueño en particular, pero en cualquier caso se evitará fumar antes de ir a dormir.

La habitación dedicada a dormir deber ser cómoda, tranquila, fresca y oscura y tiene que ventilarse a diario. Se debe evitar leer o ver la televisión estando en la cama, aunque puede hacerse antes en otra habitación mientras estamos esperando a tener sueño. Igualmente, evitaremos dispositivos que emitan fuentes de luz, como móviles o tablets, tanto en la cama como antes de ir a acostarnos.

Es muy importante, así mismo, aprender a relajarse antes de ir a dormir y establecer una rutina para conseguirlo: música suave, baño, lectura, ejercicios de meditación…

Por último, evitaremos permanecer despiertos más de 20-30 minutos en la cama. Si pasado este tiempo no hemos conseguido conciliar el sueño, es preferible levantarse para relajarse y volver a la cama cuando tengamos sueño.

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