lunes 21.10.2019
Media Day

Garbiñe, ante el clamor y el pavor del Mutua Madrid Open

La tenista española, que nunca ha alcanzado la tercera ronda en la capital, reconoce que ejercer de local es positivo por el apoyo, pero adverso por el nerviosismo

Garbiñe Muguruza.
Garbiñe Muguruza.

Desde Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez, ninguna tenista española había hecho florecer en el aficionado esa sensación de poderío hasta la emersión de Garbiñe Muguruza. Más allá del ranking, del momento en el que afronta los partidos, de cómo pueda estar de físico, la nacida en Caracas transmite ese aroma de que puede ganar en cualquier torneo. Sus triunfos en escenarios de magnitud, como París o Londres, la han colocado como una de las alternativas a asentarse en lo más alto de la WTA una vez Serena delegue por completo esa responsabilidad.

A Garbiñe, como a cualquiera, la presión le afecta. Con el transcurso del tiempo, eso sí, ha aprendido a lidiar mejor con esa responsabilidad de ganar, que cuando sólo era una niña no tenía. Sólo tiene 24 años, pero ya ha conseguido grandes logros en el tenis. Sin embargo, le resta mucha carrera. En lo que acumula de trayectoria tiene varias espinitas clavadas, y una de las suyas es el Mutua Madrid Open, donde nunca ha alcanzado siquiera la tercera ronda. Un balance pésimo que, curiosamente, se produce en el torneo más prestigioso de España.

“No se me ha dado muy bien, pero no pierdo la esperanza. Espero que este año me cueste menos”, ha expresado la española ante los medios de comunicación en el Media Day que ha tenido lugar este viernes en la terraza VIP de la Caja Mágica. La joven jugadora desconoce el por qué de sus malos resultados en la capital española, donde tan sólo ha superado la primera ronda en tres ocasiones, y en dos de ellas fue ante españolas que figuran muy atrás en el ranking (Silvia Soler y Tita Torró).

Muguruza ha admitido que se siente “bien”, tras una semana de entrenamientos sobre la tierra batida de la pista Manolo Santana. Para los jugadores la altura de Madrid supone un obstáculo, y el tiempo es un buen aliado para superarlo. Más, en una temporada en la que la española se ha vuelto a caracterizar por sufrir altibajos. Final en Doha y título en Monterrey, son sus mejores avales. Pero también se han producido derrotas prematuras, casi siempre a causa de las lesiones, un lastre que en este 2018 no ha permitido a Garbiñe explotar.

A la par que agradece el apoyo del público y menciona que eso le hace “jugar mejor”, Muguruza reconoce que le crea “más nerviosismo”. “Jugar en casa es muy diferente”, confiesa. Lo cierto es que hasta el momento, ser local le ha perjudicado más de lo que le ha beneficiado. Por el momento su actitud es la correcta, sonriente y humilde, sabedora de que sólo desde el trabajo va a conseguir sembrar una semana de éxito en Madrid. “Me gustan los grandes escenarios y enfrentarme a las mejores del mundo”. Esta frase ha caracterizado a Garbiñe desde que explotara con sólo 19 años. El Mutua Madrid Open reúne todas las condiciones para que de una vez por todas cuaje una gran actuación.

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