miércoles 13.11.2019
AMPLIO RECHAZO A LA REFORMA LABORAL

Hollande toma aire ante el 'impasse' temporal de las protestas

Tras el desbloqueo de depósitos petrolero, se abre una semana con múltiples convocatorias de paro en el transporte público
 

El presidente de Francia, François Hollande. | Imagen de archivo
El presidente de Francia, François Hollande. | Imagen de archivo

La presión de las protestas contra la reforma laboral en Francia se relajó este lunes, por efecto del desbloqueo de depósitos petroleros que permitía aprovisionar gasolineras que se habían quedado sin carburante, pero se abre una semana con múltiples convocatorias de paro en el transporte público.

Las intervenciones de las fuerzas del orden la semana pasada para liberar el acceso de los depósitos de carburante en los que se habían instalado piquetes se han notado en la disminución del número de estaciones de servicio con los tanques vacíos, según las cifras ofrecidas por algunos departamentos, como el estratégico de Loire Atlantique, con capital en Nantes.

El portavoz del Gobierno, Stéphane Le Foll, ya había anticipado ayer que "las cifras de aprovisionamiento de las gasolineras (estaban) creciendo, mejorando", en parte por la implicación de los camioneros encargados del transporte.

Al mismo tiempo, la situación en las ocho refinerías del país no ha evolucionado, de forma que cuatro están totalmente paradas y en dos más la actividad se encuentra muy reducida.

Un elemento novedoso, pero por ahora incierto, en este pulso entre el Gobierno y la Confederación General del Trabajo (CGT) que lidera las movilizaciones es la conversación telefónica que mantuvieron el pasado sábado el secretario general del sindicato, Philippe Martínez, y el primer ministro, Manuel Valls.

Martínez contó este domingo que fue Valls el que le telefoneó, que fue la primera conversación en dos meses, pero no quiso desvelar nada de su contenido -"secreto", alegó-.

Oficialmente, las posiciones de unos y otros no se han movido, la CGT exige la retirada del proyecto de ley de la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, para volver a la mesa de negociaciones, y el Ejecutivo no está dispuesto a renunciar a esa ley, aunque admitiría enmiendas que no cuestionen su "filosofía", en particular la del más polémico artículo 2.

Ese artículo es el que invierte la jerarquía de las normas sociales al dar primacía sobre una serie de aspectos -en particular la organización del tiempo de trabajo- a los acuerdos que se negocien en las empresas, en detrimento de los convenios colectivos.

En espera de si el restablecimiento del diálogo tiene algún efecto, los sindicatos han formalizado una cascada de convocatorias de paros en el transporte público, que deben empezar mañana por la tarde en los ferrocarriles, prorrogable día a día.

Cuatro sindicatos han lanzado esa convocatoria en la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) para presionar en la negociación de sus condiciones internas, pero la CGT y Sud-Rail han añadido el rechazo a la reforma laboral en sus motivos.

Igualmente las reclamaciones internas y las protestas contra la ley "El Khomri" están detrás del paro en la entidad del transporte metropolitano de París a partir del jueves con carácter indefinido, y que por tanto teóricamente podría prolongarse hasta el inicio de la Eurocopa el 10 de junio.

El viernes será la primera de tres jornadas (durante todo el fin de semana) de un paro organizado por todos los sindicatos de los controladores aéreos, en su caso para obtener una serie de exigencias en las negociaciones sobre su convenio colectivo.

La reunión hoy de esos sindicatos con la Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) puede todavía evitar esa convocatoria, pero en caso contrario habrá que prever la anulación de cientos de vuelos. 

Comentarios