viernes 13.12.2019
Atlético de Madrid 0-3 Real Madrid

Cristiano congela al Calderón

El delantero portugués logró un mágico triplete de goles y celebró el último de sus tantos completamente quieto frente a la grada del fondo sur, en el que puede ser el último derbi que viva este estadio. La noche fue perfecta para los blancos, puesto que fueron superiores a sus rivales, gracias a un muy buen planteamiento de Zidane

Cristiano celebró los goles por todo lo alto.
Cristiano celebró los goles por todo lo alto.

El Real Madrid sale reforzadísimo del primer derbi de la temporada, tras una victoria muy cómoda en el último partido que enfrentará a ambos equipos en el Calderón, al menos en Liga (0-3). Los blancos supieron jugar con la necesidad de puntos de su rival y fueron un equipo mucho más compacto que nunca, para salir con un gran botín del Manzanares. Ahora aventajan en nueve puntos a su vecino y en cuatro al Barcelona.

El equipo de Concha Espina jugó durante casi todo el partido a la contra, pero supo estirarse cuando vio a su rival flojear y sacó muchísimo provecho de una noche discreta de los rojiblancos. 'Zizou' acertó al situar a Isco en la mediapunta, donde no importa tanto que pierda balones, mientras que nada le salió bien a los hombres de Simeone. El centro del campo estuvo discreto, la zaga falló y los delanteros casi no aparecieron.

Todo empezó como una tarde primaveral en el Calderón. La temperatura era ideal y el optimismo estaba desbordado entre la afición colchonera, que veía que su equipo venía de jugar un buen fútbol, mientras que el Madrid era un líder rácano. En cambio, los blancos no escatimaron en esfuerzo y de repente todo se convirtió en una fría noche otoñal en la Cristiano lo paralizó todo desde la posición de '9'.

El tropiezo del Barcelona frente al Málaga dejó al Real Madrid la oportunidad de asestarle un gran golpe a la Liga ese sábado en el Calderón. Sin embargo, la empresa se presumía muy difícil, puesto que los blancos llegaban al derbi con muchísimas bajas. De hecho, Zidane confió en Kovacic como pivote, Nacho como central y Lucas Vázquez como todocampista para cubrir las ausencias. Por su parte, Simeone dejó en el banquillo a Gameiro para darle una nueva oportunidad a Fernando Torres.

'Zizou' sabía que el Atlético necesitaba ganar para llevarse la Liga y por eso tenía más necesidad de atacar. Ante esta situación decidió cederle el balón para jugar descaradamente a la contra con un 4-5-1 en los primero minutos. Isco hacía de mediapunta y en esa posición es en la única en la que el malagueño puede demostrar la clase de jugador que es.

El Atlético no supo qué hacer con el balón

Los colchoneros eran incapaces de crear peligro con el balón, por lo que con el paso de los minutos el planteamiento blanco cada vez tenía más sentido. De hecho, las primeras ocasiones claras fueron para los visitantes, ya que Cristiano estuvo muy cerca de adelantar a los suyos con un cabezazo tremendo, ante el que Oblak respondió con una mano firme en la misma línea de gol. Después, Modric lo probó con un disparo desde la frontal que no sorprendió al portero rojiblanco, pero fue Cristiano el que abrió la lata muy poco después. El '7' sacó una falta desde unos 25 metros y el balón tocó en la barrera entre Varane y Savic para confundir por completo a Oblak.

Además, con el marcador a favor, el Madrid ya estaba completamente en su salsa, mientras que ni Torres ni Griezmann eran capaces de entrar en contacto con el balón. Asimismo, Isco lucía en cada toque de balón y en una de sus grandes jugadas consiguió encontrar a Cristiano dentro del área. El portugués se giró para romper a Godín y por unos segundos el 0-2 planeó sobre el ambiente, pero Oblak pudo detener la pelota con una buena estirada.

En cambio, el panorama en la segunda parte cambió completamente, ya que el Atlético creó verdadero peligro en sus dos primeros acercamientos protagonizados por Carrasco y Griezmann. Parecía que el Madrid comenzaba a jugar peligrosamente con fuego, pero tras el arreón inicial de los locales todo regresó a un territorio neutral. En ese punto, el Madrid volvió a moverse mucho mejor y protagonizó algún acercamiento peligroso, hasta que Cristiano mató el encuentro de penalti. La pena máxima llegó debido a un error clamoroso de Savic, que perdió la espalda tras un despeje de cabeza de Varane y zancadilleó al portugués.

Con ese tanto, el Atlético perdió la fe por momentos y eso suele costar muy caro cuando en el otro lado está un equipo como el Real Madrid. Isco encontró a Bale en una de sus carreras, el galés centró al segundo palo y allí estaba Cristiano para completar su gran triplete. Con el 0-3, el Madrid disfrutó del momento en el fondo sur del Calderón hasta que empezaron a caer todo tipo de objetos. Finalmente, el Madrid pudo hacer incluso algún gol más, pero los minutos de la basura pasaron y el partido terminó sin más sobresaltos.  

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