lunes 14.10.2019
Método sencillo

El arte de hacer jabón casero

Hacer tu propio jabón en casa es fácil, económico, creativo y divertido. Resulta una alternativa más natural al jabón comercial, y puede ser un pasatiempo muy entretenido

Jabón casero
Jabón casero

La fabricación del jabón es muy simple, pero se puede complicar tanto como se quiera. Lo bueno, es que se pueden utilizar los ingredientes que se quieran, eligiendo las fragancias que más nos gusten.

Hay diferentes métodos para hacer tu propia pastilla de jabón, pero el más utilizado es el "proceso en frío", en el que el jabón, una vez desmoldado y cortado, necesita entre 4-6 semanas más para madurar y que su pH sea el adecuado para la piel.

Los pasos a seguir no son difíciles, pero sí que requieren práctica para pulir la técnica.

¿Por qué hacer jabón casero?

Mientras que las pastillas de jabón comerciales son insulsas y desagradables, el jabón casero tiene carácter. Cuando pruebas una barra de jabón natural hecho a mano, es un verdadero lujo.

Y resulta sorprendente saber que hacerlos en casa no es tan difícil como puede parecer.

El jabón es el resultado de una reacción química básica entre las grasas o los aceites y una base química.

Eso es todo. La diferencia entre un jabón y otro, es la elección de los ingredientes y la precisión de las mediciones.

Es como hacer pan. Con agua y harina se puede hacer pan. No será sabroso ni apetitoso, pero sigue siendo pan.

Pero si se le añade sal, levadura, semillas, miel, y otros ingredientes, el pan puede convertirse en una delicia.

Lo mismo ocurre con el jabón. Elegir cuidadosamente una combinación de grasas de calidad, utilizar aceites esenciales o fragancias, y agregar semillas o granos (para hacer la función de exfoliante) puede resultar en la creación de un jabón casero excelente.

El equipo adecuado

Como ocurre con cualquier manualidad, es necesario tener a mano el equipo adecuado para hacer jabón en casa. La elección de los materiales adecuados garantiza que los jabones no salgan con mellas o imperfecciones. Las opciones de calidad resultan en productos de calidad.

El equipo básico debe constar de una batidora, una cazuela, moldes de diferentes tamaños, varios recipientes de cristal, y una cuchara de madera.

Los moldes de silicona  son extremadamente populares debido a su facilidad de uso. Al tener una consistencia resistente y al mismo tiempo flexible, son perfectos para poder verter, enfriar y desmoldar fácilmente el jabón.

Hay moldes de silicona con una gran variedad de formas, incluso moldes de letras. Y si no encuentras el molde que buscas, puedes hacerlos de la forma que deseas, con la silicona para moldes, muy fácil de utilizar.

Es importante el uso de guantes, gafas y mascarilla de protección para manipular la sosa cáustica sin riesgo, un químico cáustico y peligroso que puede causar quemaduras graves.

Los ingredientes necesarios

Para hacer 1 kilo de jabón de aceite de oliva básico, serán necesarios los siguientes ingredientes:

* 570 gramos de aceite de oliva

* 140 gramos de aceite de coco

* 225 gramos de agua destilada

* 100 gr de sosa cáustica o hidróxido de sodio

* Entre 20 y 30 gramos de aceite esencial, según preferencia

El proceso del jabón paso a paso

Con las gafas, los guantes y la mascarilla puestos, se empieza a disolver el hidróxido de sodio (o la sosa cáustica) en el agua, dentro de un recipiente de cristal. La reacción provocará calor y vapor, es algo normal. Hay que dejar que repose hasta que baje la temperatura a unos 70ºC.

Dentro de la cazuela se derriten los aceites y grasas a fuego lento, para que no llegue a una temperatura superior a 70 ºC.

Cuando estén líquidos, hay que juntar la sosa disuelta con los aceites (ambos a la misma temperatura), y mezclarlo todo con la batidora, hasta que el líquido se espese.

Es el momento de agregar los aceites esenciales elegidos u otros principios activos, y remover la mezcla.

A continuación, se vierte la mezcla en el molde limpio. Se envuelve con un trapo o una toalla, y se deja reposar un par de días al abrigo, en un lugar seco, sin humedad y luz directa.

Una vez que esté duro, se puede desmoldar y cortar en pastillas. Habrá que  esperar de 6 a 8 semanas para que el proceso de saponificación se complete. Transcurrido este tiempo, el jabón estará listo para usar. Antes, es recomendable comprobar su pH.

Una vez terminado el jabón, hay que limpiar meticulosamente el equipo que ha estado expuesto a la sosa cáustica. Se puede neutralizar con vinagre, y lavarlo bien con agua y jabón después.

El proceso no tiene complicación, y el resultado es una magnífica alternativa al jabón comercial.

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