Jueves 24.01.2019

Conservadores

Como toda definición política, la de conservador es de una vaguedad extraordinaria. Solo voy a hablar de España para no embrollarlo más con otros modelos extranjeros.

Para empezar, diré que el apelativo conservador vale para definir opciones de izquierda como de derecha. Por ejemplo, en la izquierda hay representantes de rancio conservadurismo, como los sindicatos que llamo mini mayoritarios, anclados como están en actitudes, ideología y praxis de hace más de un siglo, lo que les lleva mantener el sistema del verticato con la colaboración de la inefable CEOE. En cuanto a partidos políticos, Podemos no es que sea conservador, es que es el partido político más anclado en las tradiciones de la izquierda marxista irredenta. El PSOE, por su lado, tiene una militancia socioconservadora que pugna por llevarse al partido a una formulación anterior al Congreso Extraordinario de 1979 y una militancia socialdemócrata, pragmática y actualizada, que sus detractores internos llaman socioliberal. Esta tensión, adormecida por el uso del poder, ha vuelto a manifestarse con la irrupción de Podemos.

Pero es en el ámbito de la derecha donde el conservadurismo es toda una estructura ideológica y práctica. En cada país, incluso dentro de un mismo país, hay facciones conservadoras de distinta tipología o de distinta intensidad. Las notas más definitorias de conservadurismo patrio son, sin orden de prelación:

Un sistema económico en el que se postula como dogma la conveniencia de las decisiones. Por ejemplo, libertad sui generis de mercado, pero un intervencionismo exacerbado con un alto grado de administrativación, con sistemas de licencias y concesiones arbitrarios; complacencia con fuertes oligopolios y monopolios “naturales”, manejables todos desde el poder político, sin que se note demasiado; proteccionismo disimulado o indisimulado; exaltación gremial (ahora dicen sectorial) en busca de posiciones de dominio… No voy a agotar el repertorio, por este lado.

En cuanto a comportamientos sociales, es fundamental un Estado fuerte, entendiendo por ello, con una carga coercitiva grande y, por tanto, grupos funcionariales muy jerarquizados; exaltación de lo militar; impregnación de principios religiosos (en el caso de España, católicos y no los más actualizados); repugnancia frente a la libertad sexual; mantenimiento del rol de la mujer e institucionalización de la familia tradicional; ambición de perpetuar el liderazgo social de la alta burguesía sobre una sociedad estratificada; consideración de la inmigración como una cuestión exclusivamente utilitaria, por lo que debe estar regulada en todos sus extremos y condicionada en su permanencia a las necesidades del país, sin generar ulteriores derechos de ciudadanía o nacionalidad; refracción a las nuevas corrientes de la cultura y la expresión artística y a algunos logros de la ciencia; entendimiento de la justicia como expresión de la conveniencia …

No es cierto que el conservadurismo se define por lo que no es. Estoy seguro de que si algún lector llegó hasta aquí y se considera conservador, se reconocerá en bastantes de las características que he mencionado, aunque no sea en todas, ya que los perfiles difieren en algunos extremos.

En la sociedad española, hasta hace casi nada, el mundo conservador se consideraba bien representado por el Partido Popular, aunque con reparos. Esos reparos vienen de la presencia entre la militancia del PP de grupos de inspiración democristiana avanzada y de liberales, a los que no consideran suficientemente enérgicos en la reversión de políticas desarrolladas por la izquierda cuando ésta ha estado en el poder. Ahora ocurre que el conservadurismo acampa, además de en la zona tradicional del PP, en un nuevo territorio, que pastorea VOX.

Esta situación, a mi entender, va a producir dos fenómenos en la derecha que conocemos. Por un lado, el PP acentuará su conservadurismo, para tratar de neutralizar al nuevo retador; por otro lado, los liberales y democristianos avanzados se encontrarán cada vez más incómodos en el PP y buscarán verse mejor representados en Ciudadanos.

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