MOMENTO COMPLICADO

La debacle de Sharapova: ¿Retirada a la vista?

La rusa ha firmado su peor arranque de temporada desde 2011 y no da síntomas de retomar el nivel que tenía antes de su sanción por dopaje

María Sharapova.
María Sharapova.
La debacle de Sharapova: ¿Retirada a la vista?

Cuando allá por el mes de enero de 2016 María Sharapova anunció una rueda de prensa se especuló con la posibilidad de que fuera para anunciar su retirada prematura. No había motivos para ello, pero tras ganarlo todo y estar involucrada en diversos negocios al margen del tenis era una posibilidad que tomó fuerza. Finalmente la noticia adquirió un carácter trágico. Su positivo por meldonium, una sustancia que reduce la fatiga e incrementa el rendimiento deportivo, la mantuvo alejada de las pistas casi un año y medio.

Desde su entorno se vislumbró la parte positiva del paréntesis, ya que podría servirle a la siberiana para posponer su retirada y llegar a los Juegos Olímpicos de 2020, en Tokio, fecha hasta la que en principio no tenía meditado alargar su trayectoria. Su regreso desató polémicas, fruto de las quejas de diversas tenistas que no entendían las wild cards de los diferentes eventos, que ayudaban de forma directa a una “tramposa”. Algunos decidieron apartar a la rusa, pero otros no pudieron negarse a una mujer que ha sido el gran icono del tenis femenino en las dos últimas décadas junto a las hermanas Williams.

Su título en Taijin (China) a finales de la pasada campaña le permitieron cerrar el curso en el Top 50, en lo que fue una progresión meteórica. En este 2018 afrontaba el complicado reto de asaltar de nuevo el ‘Top Ten’, ya que antes de la sanción aún se mantenía como una de las mejores jugadoras del circuito (número cuatro). Sin embargo la rusa, hasta el momento, se ha llevado un golpe de realidad bastante importante. Ha disputado tres eventos y su bagaje ha sido muy pobre. En Shenzhen cedió ante Siniakova, 47 del mundo, en semifinales. En el Abierto de Australia fue vapuleada por Kerber en un duelo que servía realmente para vislumbrar su nivel.

Este martes, en Doha, ha sido eliminada a las primeras de cambio por la rumana Niculescu. Sharapova se ha estancado y el circuito femenino cada vez muestra más complejidades para ascender en el ranking, con jóvenes que emergen con fuerza y con veteranas que están mas que asentadas. Seguir en el circuito sólo tenía sentido para la rusa si la posibilidad de asaltar los Grand Slam era real. Ya ha completado todos los ‘majors’ y parece difícil que pueda repetir en alguno de ellos. Su carácter combativo y guerrero apuntan a que lo intentará, pero si en el 2018 no logra ningún triunfo de mérito podría decir adiós a un con su dopaje en el recuerdo más vivo.

Por si fuera poco, Sharapova no necesita en absoluto el tenis. Tiene actividad más allá de las pistas y su dinero siempre ha provenido en mayor medida de la publicidad. Sugarpova, su empresa de caramelos, es todo un éxito y una fuente de ingresos mayúscula. A eso hay que sumarle la ‘tajada’ que ha sacado con su suspensión. Primero con un reportaje televisivo de su preparación para el regreso al circuito y más recientemente con su libro, que hasta la fecha sólo está editado en inglés, pero que a tenor de su éxito pronto estará disponible en varios idiomas.

Sharapova tiene en el mejor ejemplo a Cilic, que tras cumplir sanción por dopaje, ha conseguido alcanzar un nivel mayúsculo, con su triunfo en el US Open y la reciente final en el Abierto de Australia (también en el último Wimbledon). El croata se sobrepuso y demostró que tiene mucho tenis, consiguiendo que se olvidara su sanción. Ese es el panorama que busca Sharapova, pero sus casi 31 años no acompañan, sobre todo cuando acumula más de una década al más alto nivel. La retirada asoma en el horizonte.