PERSECUCIÓN A LA ÉLITE

Prisioneros de lujo en Arabia Saudí

Surge en Arabia Saudí una redada contra los más altos cargos del país. La 'purga' fue llevada a cabo el pasado sábado bajo el mandato del rey Salmán y su hijo heredero Mohamed Bin Salmán

El rey Salmán de Arabia Saudí, y su hijo heredero Mohamed Bin Salmán.
El rey Salmán de Arabia Saudí, y su hijo heredero Mohamed Bin Salmán.
Prisioneros de lujo en Arabia Saudí

La inmensa extensión de arena desértica de Arabia saudí hace que lo que suceda en el reino, quede muchas veces lejos de los ojos de Occidente. Pero esta última "noche de cuchillos largos" ha sido demasiado espectacular como para pasar inadvertida, a pesar de lo reacios que son los gobernantes saudíes a miradas incómodas.

Los 11 príncipes, los cuatro ministros y las docenas de altos funcionarios y mandos militares de Arabia Saudí que fueron detenidos en la madrugada del domingo siguen retenidos en el más opulento hotel de Riyadh, el Ritz-Carlton. La redada fue llevada a cabo bajo el mando del rey Salmán quien el sábado lanzó una campaña contra la corrupción de su país.

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La idea de la ‘purga’ no fue idea del Rey sino de su hijo y heredero del trono, Mohamed Bin Salmán alias 'MBS'. El joven príncipe se ha convertido en tan solo tres años en el verdadero poder detrás del trono. Para ello, el pasado junio tuvo que cesar al príncipe Mohamed Bin Nayef, sobrino del actual Rey y miembro del ‘clan de los al-Sudairi’, formado por los siete hijos que el fundador del reino, Abdulaziz Bin Saud tuvo con su esposa Hussa Bint Ahmed al-Sudairi.

En este contexto, el joven heredero de 32 años tiene en mente, además, llevar a cabo unas medidas basadas en promocionar una economía alternativa centrada en las nuevas tecnologías, el ocio y el turismo. Algunas de las reformas, moderadas para lo que conocemos en Occidente, permitirán que las mujeres conduzcan y accedan a estadios deportivos para poder asistir a eventos, incluso que los turistas puedan visitar lugares arqueológicos anteriores a la era islámica.

“Tengo una gran confianza en el Rey y su heredero MBS, ellos saben lo que están haciendo”, Donald Trump

En este sentido, la policía religiosa, responsable de la conservadora vida de muchas mujeres saudíes, ha firmado un decreto en el que se sostiene que serán absorbidos por el Ministerio del Interior, lo que ha supuesto el fin de esta organización que durante tantas generaciones ha sido tan austera en la sociedad saudí. En estos últimos seis meses ya se les había quitado poderes para poder arrestar y definir lo que está bien o mal. 

Expertos creen que esta medida tomada por el rey Salmán el pasado sábado pone punto y final al proceso oficial de la toma real del poder de su hijo 'MBS'. Éstos han actuado con dureza y bajo la excusa de ‘la lucha contra la corrupción’, aunque todo apunta a un ajuste de cuentas.

De hecho, no se ha actuado como la tradición manda en estos casos en Arabia Saudí, es decir, con el reparto de áreas de influencia, prestigio y acomodo de la nueva generación de la familia del ‘clan al-Sudairi’; si no que han arrestado a personas de su propia sangre y ministros en activo, además de a numerosos millonarios y altos cargos que hasta el momento eran intocables. El gobierno saudita describe estas acciones como un esfuerzo arrollador para combatir la corrupción y ha insinuado que éste puede no ser el final, ya que podría ampliarse en cualquier momento el círculo de personas detenidas.

Mientras tanto, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha respaldado la campaña contra corrupción de Arabia Saudí. Éste ha asegurado que su propuesta de que el rey Salmán incluyera Aramco, una de las compañías más importantes del mundo, en la bolsa de valores de Nueva York, no ha tenido nada que ver: “Tengo una gran confianza en el Rey y su heredero Mohamed Bin Salmán, ellos saben lo que están haciendo”. Además señaló que las declaraciones públicas del Rey Salmán y su hijo sobre la necesidad de construir una región moderada, tolerante y pacífica son esenciales para garantizar el futuro del pueblo saudí. En este sentido, cabe destacar que el actual presidente de EEUU eligió como primer destino extranjero Arabia Saudí tras asumir el cargo.

Asimismo, existen críticos del príncipe Mohammed Bin Salmán que creen que los cambios que se están o que se quieren llevar a cabo son reformas que sólo se pueden conseguir con un líder que tenga la paciencia necesaria, la fuerza y el ímpetu de una persona joven. Todos los líderes que le han precedido tomaron el trono con 70 u 80 años, edad a la que no se tiene la misma persistencia y el mismo tiempo que va a tener el nuevo heredero de Arabia Saudí.

La "noche de cuchillos largos"

El pasado sábado, los huéspedes del hotel Ritz-Carlton, donde más tarde se alojarían los ‘prisioneros’ de más alto perfil en la historia del reino moderno, tuvieron un brusco despertar. Tanto a los empresarios y consultores como a los comensales y visitantes presentes en el hotel se les ordenó que bajaran al vestíbulo con sus pertenencias. Tras el momento de incertidumbre, éstos fueron transportados a otros hoteles de la ciudad. Más tarde, ya de madrugada, llegaron autocares repletos de príncipes y líderes empresariales provocando un episodio único e histórico donde se expuso a la élite del reino a escrutinio público.

La retención de estos huéspedes de élite en uno de los hoteles más lujosos del país ha ocasionado que la ciudadanía occidental ponga en entredicho que los líderes mantengan sus privilegios aun siendo acusados de alto crimen. Ésto es debido a que Arabia Saudí es históricamente tribal, e insultar a un patriarca de la familia o figura de alto rango tiene consecuencias. Por este motivo, el Rey y su heredero vieron como una salida ‘digna’ no meter a sus familiares en celdas para que los líderes -aún libres- no desconfiaran de la lealtad perdurable de los miembros del ‘clan’.

Efectos colaterales

Por otro lado, el arresto del príncipe Alwaleed Bin Talal, el número 45 en la lista de fortunas de la publicación Forbes, ha afectado a las bolsas de valores no sólo del propio país sino también a la de Dubai y Qatar. La fortuna de este miembro de la realeza saudita incluye, desde 1991, 'Kingdom Holding', de la que posee el 95% (la firma ha tenido un hundimiento del 9,9% después de su detención). Además, también es inversionista en 'News Corp.', 'Twitter Inc.', 'JD.com Inc' y la cadena hotelera 'Four Seasons' y 'Accord Hotels'.