Sábado 23.03.2019
Es importante diferenciarlo y distinguir sus diferentes usos

¿Cómo elegir un buen aceite de oliva virgen extra?

Para que un aceite de oliva virgen sea considerado como de calidad extra debe cumplir una serie de condiciones

No existe aceite de oliva de mayor calidad que el aceite de oliva virgen extra. Para que un aceite de oliva virgen sea considerado como de calidad extra debe cumplir una serie de condiciones, entre las que destacan un porcentaje determinado de acidez y un sabor y aroma excepcionales.

El aceite de oliva virgen extra no solo sobresale por su sabor y aroma y por cómo enriquece los platos sino que tiene numerosos beneficios para la salud. Así, una práctica muy sana es tomar todas las mañanas en el desayuno una tostada con aceite de oliva.

Sin embargo, para algunas personas puede resultar difícil elegir un buen aceite de oliva virgen extra y diferenciarlo de los aceites que no tienen esta categoría. De la mano de los mayores expertos vamos a explicar a continuación cómo elegir y reconocer el mejor aceite de oliva virgen extra y las principales ventajas de su consumo.

Cómo elegir y reconocer el mejor aceite de oliva virgen extra

 

Acidez. La acidez que debe tener el aceite de oliva virgen extra para ser identificado como tal debe ser igual o menor de 0,8%. En comparación, el aceite de oliva virgen es siempre más ácido.

Propiedades organolépticas. En cuanto a sus propiedades de sabor y aroma, definidas como propiedades organolépticas, los expertos explican que, en una cata, es el único aceite que no tiene ningún defecto. Para autentificar sus propiedades, el aceite debe ser sometido a un panel de cata, en el que son puntuados del 0 al 10 los posibles defectos detectados en el producto. Además, en el aceite de oliva virgen extra la denominada “mediana de frutado” debe ser mayor que cero. Esto quiere decir que los catadores identifican el aceite como afrutado.

Procede de la aceituna.  Frente a otros tipos de aceites que proceden de semillas, como el aceite de girasol o de soja, el aceite de oliva virgen extra procede de un fruto, que es la aceituna. La mejor aceituna es aquella que es protegida frente a plagas o condiciones climatológicas adversas y que es recolectada directamente del árbol. Además, la molienda también determina la calidad de la aceituna, pues debe efectuarse cuanto antes mejor, para evitar que sufra daños o que quede expuesta a temperaturas no idóneas para su conservación. Una mala recolección, cuidado o molienda puede marcar la diferencia entre un buen aceite de oliva virgen extra y otro que no lo es.

Suelen proceder de cosechas tempranas. Los aceites que proceden de cosechas tempranas suelen ser de mejor calidad. Se consigue menor cantidad de aceite, pero es una garantía de calidad.

Proceso de obtención.  En el aceite de oliva virgen extra el proceso de obtención debe ser siempre mecánico, sin ningún componente químico ni procedimiento de refinamiento.

El etiquetado de este aceite debe reflejar de forma clara la  categoría del mismo, registro sanitario del envasador, contenido neto, lote y consumo preferente.

Los beneficios del aceite de oliva virgen extra en la dieta mediterránea

 

En la dieta mediterránea el aceite de oliva virgen extra es uno de los componentes fundamentales, sino el más importante. Su uso

El aceite de oliva virgen extra no tiene colesterol. Tiene muchas grasas monoinsaturadas, vitaminas como la vitamina E o K, Omega 3 y Omega-6. De este modo, contiene componentes antioxidantes muy beneficiosos para la salud.

Diversos estudios, avalados por entidades científicas tan prestigiosas como la Sociedad Española de Cardiología, avalan los beneficios del consumo de aceite de oliva virgen extra para el corazón y en la prevención de enfermedades. Así, su ingesta reduce el riesgo cardiovascular, reduce los síntomas de procesos inflamatorios y previene el envejecimiento de la piel. Además, previene la formación de placas de arteriosclerosis y ayuda a la fluidez del aparato digestivo. 

Por otra parte, las propiedades beneficiosas del aceite de oliva virgen extra no son sólo aplicables a su consumo pues hay en el mercado numerosas soluciones tópicas para el cuidado de la piel que lo utilizan como principio activo. Ha demostrado su efectividad en el tratamiento tópico de afecciones cutáneas como el acné, psoriasis o eczemas.

Para finalizar, el aceite de oliva virgen extra es el acompañante perfecto de una dieta saludable y puede ser usado en cualquier momento del día. En los desayunos, los médicos aconsejan su uso en tostadas, pero varias cucharadas son recomendables para condimentar todas las comidas y cenas. Es ideal para complementar ensaladas, pastas y arroces.

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