viernes 06.12.2019
DONDE DIJE DIGO...

La hemeroteca de los horrores

Pedro Sánchez se suma a la moda de defender públicamente a compañeros que podrían acabar salpicados por corrupción. Antes ya lo hicieron Rajoy, Duran i Lleida, Artur Mas o incluso Felipe González. Algunos de los antaño elogiados hoy duermen en prisión

Pedro Sánchez, Mariano Rajoy, Artur Mas, Josep Antoni Duran i Lleida. Imágenes de archivo.
Pedro Sánchez, Mariano Rajoy, Artur Mas, Josep Antoni Duran i Lleida. Imágenes de archivo.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se vuelve a sumar a una moda peligrosa: la de defender a compañeros de partido que podrían caer por casos de corrupción. "Tomás Gómez cuenta con mi confianza y la de la Ejecutiva Nacional. Será el que lidere el cambio en Madrid a partir del 24 de mayo", ha proclamado Sánchez este martes en un desayuno informativo. Unas muy comprometidas declaraciones que aún está por ver si le pasarán factura. A la 'operación Púnica' -en la que ya cayó el 'delfín' de Gómez, José María Fraile-, ahora podría unírsele un nuevo escándalo -unas supuestas irregularidades en el sobrecoste de las obras del tranvía de Parla cuando el actual secretario general del PSM era alcalde-. Los nervios en el PSOE están a flor de piel.

Sánchez, aún así, ha optado por jugársela, como en su momento hicieran otros líderes políticos por miembros de sus filas, hoy condenados por corrupción. Algunos de ellos incluso en la cárcel. Y no es la primera vez. Quizás todo empezó con aquel "no hay pruebas ni las habrá" de Felipe González sobre el GAL, que acabó con su exministro de Interior en prisión. Más recientemente Pedro Sánchez y Tomás Gómez ya saben lo que es que la hemeroteca les saque los colores. Ocurrió este mismo año, en julio, cuando ambos no sólo permitieron, sino también avalaron la participación de Fraile en el último congreso extraordinario pese a las numerosas voces críticas de la formación que exigieron que se le apartara por estar inmerso ya en dos causas judiciales: en una como imputado por un caso de supuestos sobresueldos a funcionarios de su Ayuntamiento, y en otra procesado y a la espera de juicio oral por los supuestos delitos de prevaricación administrativa y desobediencia por destituir al jefe de Policía Municipal en el año 2009. Tres meses después de este episodio, llegó la hecatombe: la 'operación Púnica' explota y se lleva por delante a Fraile. Ésta fue la 'desolada' declaración de su mentor. ¿Tendrá Pedro Sánchez que repetir esta estampa?
 

Aunque no son los únicos. Es una práctica muy habitual entre los políticos españoles, que tienden a resistirse a reconocer a que han tenido corruptos cerca. Y si no que se lo digan al portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados, Josep Antoni Duran i Lleida, que incluso puso su cargo a disposición del destino. Hoy le persiguen unas controvertidas declaraciones que hizo a la Cadena Ser en el año 2000, cuando los jueces aún intentaban dilucidar si la UDC se había financiado ilegalmente o no. Entonces aseguró que dimitiría de la presidencia de la formación si este extremo se confirmaba. El llamado 'caso Pallerols' se resolvió hace ya más de un año: los implicados reconocieron que había existido delito, pero eludieron la cárcel a cambio de esa confesión. Por supuesto, Duran nunca dimitió por este escándalo.

Aunque en Cataluña no es el único al que la hemeroteca puede poner entre las cuerdas. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, sigue jugándosela por el "honorable" Jordi Pujol. El expresidente catalán estuvo durante dos años negando informaciones aparecidas en los medios de comunicación en la que se insistía en que tenía cuentas irregulares en Suiza. Aunque finalmente acabó cantando. El pasado 25 de julio, Jordi Pujol reconoció haber ocultado a Hacienda durante 34 años una cuenta en Andorra. Según el exlíder catalán, el dinero procedía de una herencia de su padre. Una versión que generó una gran controversia -incluso una denuncia por los delitos de cohecho, tráfico de influencias, delito fiscal, blanqueo de capitales, prevaricación, malversación y falsedad-, pero que no ha impedido a Artur Mas seguir defendiéndole públicamente. De cara a la galería, se le retiró el sueldo y la oficina que tenía asignados como expresidente, así como el título honorífico de presidente fundador de CDC y de CiU. Pero las declaraciones públicas de Mas van en otra dirección:

- El 18 de septiembre, en una entrevista en Canal 8TV: "Es un hombre que no se ha movido por dinero y que no le ha interesado otra cosa que construir su país".

- El 29 de septiembre, en El objetivo de La Sexta: "Creo que Pujol no es corrupto".

- El 24 de octubre, en una entrevista en el diario ARA: "Es una persona que no se comporta como una persona corrupta".

Claro que si hubiera que establecer un ranking, sin duda alguna, el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, iría en cabeza. Rajoy no ha escatimado en sonados piropos a compañeros de partido que hoy están en la cárcel.

Lo hizo con Luis Bárcenas y aquel famoso "nadie podrá probar que no es inocente". Unas famosas declaraciones que realizó el 2 de abril de 2009 en una visita al Parlamento Vasco. Por entonces, el extesorero del PP ya había sido imputado en la 'trama Gürtel' por el juez Baltasar Garzón. El día 27 de junio de 2013 Bárcenas ingresa en prisión por decisión del juez Pablo Ruz para "evitar el riesgo de fuga y asegurar la preservación de fuentes de prueba". Unos días antes, se descubrieron la existencia de unas cuentas bancarias en Suiza donde el extesorero del PP supuestamente había acumulado un patrimonio de cerca de 50 millones de euros.

También tuvo palabras de cariño para el expresidente de Baleares, Jaume Matas. Una de las declaraciones más sonadas fue la que Rajoy hizo durante la campaña de 2004 en una visita a las Islas. "Tengo que comenzar mi intervención diciendo que lo que yo quiero para España es el mismo que Jaume Matas ha hecho en Baleares". Antes y después tampoco faltaron referencias como "es un brillante defensor de los intereses de Baleares" (1996), "Jaume Matas es un amigo. Tiene personalidad, coraje, determinación y valentía" (2003) o "Matas es un presidente serio" (2004). Hace cuatro meses ingresó en prisión por tráfico de influencias en el marco del 'caso Palma Arena'. Aunque aún tiene varias causas pendientes. Sin ir más lejos, este martes, el fiscal Anticorrupción Pedro Horrach ha pedido una condena de 11 años para Matas por su supuesta implicación en el 'caso Nóos'.

"Es un político ejemplar". Ésto es lo que el presidente Mariano Rajoy pensaba en 2008 del expresidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, que el pasado lunes entró en prisión para cumplir una condena de cuatro años de cárcel del 'caso Naranjax' por haber cometido cuatro delitos contra la Hacienda Pública entre 1999 y el 2004: evadió cerca de 693.000 euros en impuestos. Cuando Rajoy hizo estas declaraciones, los tribunales llevaban cuatro años investigando al exdirigente 'popular'. La instrucción finalmente duró diez años.

Y finalmente, el famoso "Paco, estamos contigo", que también acabó convirtiéndose en uno de los grandes gritos de guerra del Partido Popular. Así fue como Rajoy mostró todo su apoyo en mayo de 2009 al que por entonces aún era el presidente de la Generalitat Valenciana. Solo unos días antes de esta 'declaración de amor', Francisco Camps había declarado como imputado por un presunto delito de cohecho ante el Tribunal Superior de Justicia de Valencia. Tuvo que explicar cómo había pagado unos trajes que supuestamente le había regalado la trama de corrupción de Francisco Correa. En un principio se archivó la causa, pero se volvió a reabrir a petición del Tribunal Supremo en mayo de 2010. Aún así, Rajoy reafirmó a Camps como candidato en las elecciones de 2011. Las ganó, pero pocos meses después acabó dimitiendo de la presidencia. Al poco tiempo se volvió a sentar en el banquillo de los acusados, aunque finalmente fue absuelto por un jurado popular. No está en la cárcel como el resto de los mencionados, pero parece improbable que Rajoy vuelva a recurrir a él.

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